Un inmigrante sin papeles ganó medio millón en la lotería en Italia y no podía cobrarlo: ahora celebra algo que valora aún más, su permiso de residencia
"Imagbe no obtuvo el permiso de residencia porque ganó el dinero, sino porque demostró ser un buen candidato", admite su abogado.

El sueño de muchos se convirtió en la pesadilla de Imagbe. Este inmigrante nigeriano ganó medio millón de euros en la lotería italiana, pero un pequeño gran detalle le dejó sin premio. Imagbe no tenía papeles y por tanto no le permitían acceder a la cuantiosísima cifra.
Su caso ha llegado al diario británico The Guardian. Y por una vez, la historia tiene final feliz, como explica él mismo. "He estado rezando por este momento desde que llegué a Italia. Es un gran alivio. Quizás piensen que es increíble, pero recibir el permiso significa más para mí que ganar el dinero. Quiero trabajar y contribuir a la sociedad", admite.
Imagbe Ehizomwengie es un ciudadano nigeriano que hoy cuenta con 36 años y que llegó hace tiempo a Italia. Pero entró sin papeles y su lucha por regularizarse se eternizó. Tras más de una década de batalla legal, logró su sueño, ser ciudadano 'legal' en Italia.
En un arrebato, cuenta que se compró un billete de la lotería instantánea de Italia, Gratta e Vinci, en octubre. Cinco euros recabados de pedir limosna y vender pañuelos de papel que, sin que nadie lo esperase, escondían 500.000 de premio.
Del momento rememora llorar de alegría y de alivio cuando vio su premio, pero aún quedaba un camino lleno de sufrimiento por delante. Todo, después de una década en el país, adonde llegó en 2016 tras huir de una Libia en la que estuvo cautivo dos años y de la que pudo salir libre tras pagar un rescate.
Bajo el Gobierno de Giorgia Meloni, Imagbe lamenta con dolor que su solicitud de permiso de "protección especial" fue rechazada, cuando hasta 2023 era una fórmula bastante extendida en el país transalpino.
Incapaz de trabajar, Ehizomwengie subsistía como vendedor ambulante. El de octubre no fue su primer billete de lotería, con la esperanza de sacarse un pellizco para sobrevivir. “Cuando vivía en Nigeria, siempre rezaba pidiendo oportunidades, pero nunca llegaron”, admite a The Guardian. "Pero también hay que arriesgarse en la vida, y yo seguía creyendo que algún día incluso podría convertirme en millonario".
No iba a ser tan sencillo: al no tener permiso de residencia, Imagbe no podía abrirse una cuenta bancaria donde depositar el cuantiosísimo premio. Y como no tenía el dinero, no podía solicitar un permiso de residencia. Un 'círculo vicioso' del que salió estafado por un falso amigo nigeriano.
Al aún desafortunado acertante le salió una ayuda clave, el abogado Andrea Palazzeschi, que consiguió llevar su caso adelante, con el 'premio gordo' ahora de la expedición de un permiso de residencia, donde ya se valora su dominio del idioma italiano, su trabajo y ya sí, su independencia económica.
"Pero es importante recalcar que Imagbe no obtuvo el permiso de residencia porque ganó el dinero, sino porque demostró ser un buen candidato", remata el orgulloso abogado.
