Un pueblo de Pontevedra instala códigos QR en las tumbas para que biznietos y tataranietos sepan de dónde vienen
"Alguien debe dar el primer paso", explica el representante de la familia que estrenará la llamativa iniciativa.

En la parroquia de Cerpozones (Cerpozóns en gallego), perteneciente al municipio de Pontevedra hay una nueva manera de honrar y rememorar a los antepasados. La localidad gallega ha estrenado un novedoso sistema con códigos QR en las lápidas del cementerio. Su finalidad es sencilla, que hijos, nietos y, sobre todo las generaciones más lejanas como bisnietos y tataranietos sepan de dónde vienen y qué ocurrió con sus antepasados.
La iniciativa nace de la Asociación Veciñal O Chedeiro se estrenará este domingo 5 de julio en el cementerio de San Vicente de la población pontevedresa tras la misa de las 10 de la mañana, como detalla El Faro de Vigo.
El nuevo 'modo' de recordar se estrenará con la familia de Juan José Esperón Recarey, vecino de la localidad, escritor y secretario de la asociación vecinal. El código QR dirigirá a los interesados a un blog llamado O Roque de Cerponzóns, que sirve de homenaje a la familia en las figuras de la madre, padre, abuela y abuelo del secretario de O Chedeiro.
En la página puede bucearse en una historia que es múltiple, porque abarca temas tan referenciales para la comunidad gallega como la emigración, las labores agrícolas, la vida social en las tabernas, el día a día en el transporte o las herencias culturales.
Cuenta el citado medio que los novedosos QR no son algo tan inesperado, sino parte de una campaña en la que la familia Recarey ya ha venido trabajando para ligar su propia historia a la de la zona. Primero fue cambiar las lápidas del español al gallego, en un intento por 'acercar' sus nombres al sentir localista.
La medida se inspiró en una iniciativa de la Asociación de Funcionarios para la Normalización Lingüística de Galicia, que anima a instalar códigos QR con información en gallego sobre los difuntos y sus familias. Como apunta Juan José Esperón Recarey, buscan con su acción "sentar un precedente para otras familias de la parroquia y de otros lugares".
El propio 'heredero' del legado familiar asegura que introducir cambios en las costumbres funerarias no es fácil, pero reconoce orgulloso que "alguien debe dar el primer paso para que estas prácticas se arraiguen gradualmente".
