Una americana aterriza en España y en su primer día se queda en shock con los horarios: "¿Cómo voy a cenar a esa hora?"
Sevara acaba de empezar su semestre en Madrid y ya ha chocado con el primer muro cultural: el reloj español.

España no es solo una potencia turística que rompe récords —con cerca de 98 millones de visitantes en 2025 según el INE—, sino también un imán para el talento joven. Nuestro país recibió a más de 180.000 estudiantes internacionales en el último curso, y Madrid es, sin duda, el epicentro de este fenómeno.
Según datos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, a lo largo del 2023 la cifra de estudiantes extranjeros ascendió a 180.563, un 6.1% más que el año anterior (2022). Madrid es una de las ciudades más apetecidas por la población estudiantil internacional, la Comunidad de Madrid alberga cerca de 30.000 estudiantes foráneos, además,
Un ejemplo claro es la Universidad Carlos III (UC3M), donde casi el 30% del alumnado es internacional. Entre esos miles de jóvenes se encuentra Sevara Umarkhon, una estudiante de neurociencia que ha documentado su aterrizaje en la capital con una mezcla de ilusión y desconcierto absoluto por nuestras costumbres.
El choque contra el "reloj español"
Sevara, que ha venido a Madrid para estudiar biología y neurobiología, comparte en su canal de YouTube (con más de 9.000 suscriptores) su proceso de adaptación. Sin embargo, hay algo que su cerebro de neurocientífica no logra procesar: cuándo se supone que debe cenar.
"Algo a lo que nunca me acostumbro es que aquí cenamos a las 20:00h. Se empieza a esa hora y la cena termina a las 22:00h", explica Sevara en su vídeo.
Para cualquier español, cenar a las ocho de la tarde es casi una "merienda-cena" o un horario de hospital, pero para la joven estadounidense, esto rompe por completo su rutina de bienestar.
¿Ducha, cena o sueño?
El problema de Sevara no es solo hora de la cena, sino cómo encaja eso en su planificación diaria, diseñada para maximizar el descanso: "Es un poco raro porque me ducho a las 9:00 y me acuesto a las 10:00. Entonces, ¿cómo se supone que voy a comer a las 8? Quizás sea solo la cultura", complementa.
Este choque cultural es un clásico entre los estudiantes anglosajones, que suelen realizar la última comida del día entre las 17:30 y las 18:30. Para Sevara, descubrir que en Madrid la vida social nocturna apenas empieza cuando ella ya debería estar en la fase REM del sueño está siendo el mayor reto de su semestre.
