Una mujer de 82 años rechaza 26 millones de dólares que le ofrece una empresa de IA por su granja: "Son unos mentirosos. Es una estafa"
La norteamericana de 82 años subraya que su terreno agrícola no tiene precio.
En un mundo volcado hacia la digitalización y los frenéticos avances tecnológicos, propulsados por la inteligencia artificial, a menudo las labores del sector primario son infravaloradas. Industrias como la ganadería y la agricultura son fundamentales en nuestra sociedad.
Este tipo de labores son claves para la alimentación de las personas, además de representar un importante motor económico para los diversos países en todo el mundo. Ida Huddleston, una granjera estadounidense, lo tiene muy claro; a tal punto que rechazó un millonario ofrecimiento por parte de una compañía que pretendía hacerse con su terreno agrícola.
Más allá de un simple negocio familiar
Huddleston junto a su familia poseen cerca de 1200 acres de tierra de cultivo a las afueras de Maysville, una ciudad ubicada en el noreste de Kentucky. En abril del año pasado, una empresa anónima se comunicó con ella para manifestarle la intención de adquirir la parcela. El objetivo de la organización era construir un centro de datos.
La corporación puso sobre la mesa 26 millones de dólares; sin embargo, las respuestas tanto de la mujer como de su progenita fueron categóricas. “Hay que quedarse, proteger y alimentar a la nación”, dijo Delsia Bare, la hija de Huddleston, en entrevista para el medio Local 12. . “26 millones de dólares no significan nada”, complementa.
El lote no tiene precio, ya que trasciende el ámbito económico y comercial, explica Bare. “Mi abuelo, mi bisabuelo y un montón de familiares han vivido aquí durante años, han pagado impuestos por esta tierra y han alimentado a toda una nación gracias a ella”, dijo. “Incluso cultivaron trigo durante la Gran Depresión y mantuvieron las filas para conseguir pan en los Estados Unidos de América cuando la gente no tenía nada más”, agrega.
"Mientras esté en esta tierra, mientras me alimente, mientras me cuide, no hay nada que pueda destruirme si tengo esta tierra”, sostiene Huddleston de 82 años. Finalmente, arremete contra la empresa tecnológica.
“Son unos mentirosos. Es una estafa”, declara contundentemente haciendo referencia a las afirmaciones de que el proyecto generaría empleos y crecimiento económico.