Una plaga de conejos está arruinando los cítricos y obliga a los agricultores a gastar hasta 1.380 euros por hectárea en protegerse
Están causando “importantes daños en las explotaciones agrarias”.

La presencia de conejos en las zonas agrícolas no deja de crecer y ya se ha convertido en una preocupación constante para muchos agricultores. Lo que podría parecer una escena propia del entorno rural se ha convertido en un problema de primer orden para muchas explotaciones, donde la sobrepoblación de esta especie está provocando daños cada vez mayores y obligando a destinar miles de euros a proteger las plantaciones.
Esta situación está afectando con especial intensidad a los productores de cítricos de la Comunitat Valenciana. Según denuncia La Unió Llauradora i Ramadera, la proliferación de conejos está causando “importantes daños en las explotaciones agrarias, lo que obliga a los agricultores a asumir unos sobrecostes productivos cada vez más elevados”. Se trata de un problema que se ha agravado con el paso de los meses.
Según recoge El Periódico Mediterráneo, solo las medidas preventivas pueden suponer un gasto de entre 540 y 1.380 euros por hectárea, una factura que sigue reduciendo la rentabilidad de un sector que ya soporta una fuerte presión por el aumento de los costes de producción. La cifra varía en función de la edad de la plantación, el tipo de cultivo y la intensidad de la presencia de estos animales.
Piden una partida de 900.000€
Las comarcas de la Plana Baixa, Camp de Túria y La Serranía figuran entre las zonas más afectadas. En estos territorios, los conejos dañan brotes, hojas, frutos e incluso los troncos de los árboles jóvenes, comprometiendo el desarrollo de las plantaciones y obligando, en algunos casos, a reponer ejemplares que no sobreviven a los ataques. Esta situación no solo retrasa la entrada en producción de los árboles, sino que incrementa los costes de las explotaciones y pone en riesgo la viabilidad de muchas de ellas.
La organización agraria considera que parte del problema tiene su origen en el aumento de las parcelas agrícolas abandonadas, que se han convertido en refugios para conejos y otras especies de fauna silvestre. Desde estos terrenos, los animales se desplazan posteriormente hacia los campos en producción en busca de alimento, incrementando la presión sobre los cultivos. Por ello, el sector reclama actuaciones que ayuden a frenar el abandono del campo.
Ante esta situación, La Unió ha solicitado a los grupos políticos con representación en las Cortes la incorporación de una partida de 900.000 euros en los presupuestos autonómicos para financiar medidas preventivas, como protectores, cerramientos, repelentes autorizados y otros sistemas destinados a reducir los daños provocados por la fauna silvestre. El objetivo es aliviar el impacto económico que esta plaga está teniendo sobre las explotaciones agrarias.
