Una trabajadora devuelve un bolso con 7.000 euros y, un año después, según la ley debería recuperarlos: el ayuntamiento se niega, pero la justicia obliga al consistorio y le impone pagar intereses
Un caso que refleja cómo la ley italiana también protege a quienes actúan con honestidad.

Hay gestos que pasan desapercibidos y otros que, con el tiempo, acaban poniendo a prueba incluso a la propia administración. Eso fue lo que le ocurrió a una trabajadora del transporte público de Venecia, que decidió hacer lo correcto al encontrar un bolso repleto de dinero sin imaginar que, años después, tendría que acudir a los tribunales para reclamar lo que la ley le reconocía como suyo.
Todo comenzó cuando la empleada encontró un bolso abandonado en uno de los autobuses acuáticos de la ciudad, un vaporetto de la línea 2. En su interior había 7.000 dólares en efectivo, además de algunos objetos personales, pero ningún documento que permitiera identificar a su propietaria. Lejos de quedarse con el dinero, siguió el protocolo y entregó el hallazgo a la Oficina de Objetos Perdidos. Sin embargo, los problemas aparecieron cuando transcurrió un año sin que nadie reclamara el bolso y ella solicitó el dinero que legalmente le correspondía.
La trabajadora presentó la solicitud amparándose en el artículo 929 del Código Civil italiano, que establece que, si el propietario de un objeto perdido no aparece en el plazo de un año, quien lo encontró adquiere el derecho a convertirse en su propietario, tal y como recoge Il Messaggero. Sin embargo, el Ayuntamiento de Venecia rechazó la petición al considerar que el hallazgo se había producido mientras desempeñaba sus funciones como empleada del servicio público.
La justicia a favor del civismo
Esa interpretación llevó a la trabajadora a presentar una demanda ante el Juez de Paz de Venecia para reclamar el dinero que entendía que le correspondía por derecho. En una primera resolución, el juzgado dio la razón a la empleada y ordenó al consistorio abonarle el equivalente a los 7.000 dólares encontrados, unos 6.452,95 euros al cambio de entonces. Pese a ello, la administración municipal decidió mantener su negativa y prolongó el conflicto en los tribunales.
Finalmente, la justicia ha confirmado la obligación del Ayuntamiento de devolver el dinero. La resolución ordena el pago de 6.716,59 euros, una cantidad que incluye tanto el capital como los intereses acumulados durante el tiempo que el consistorio retuvo el importe, los cuales ascienden a 263,64 euros. Una decisión que reconoce el derecho de la trabajadora a recibir el dinero tras actuar conforme a la ley desde el primer momento.
Con esta decisión se pone fin a un caso que ha llamado la atención en Italia por enfrentar un gesto de civismo con una interpretación administrativa que los tribunales han acabado corrigiendo. De no haber prosperado la demanda, los miles de dólares encontrados habrían permanecido en las arcas municipales, pese a que nunca apareció su legítimo propietario. Ahora, la resolución judicial deja claro que la ley italiana también protege a quienes actúan con honestidad.
