Lo que la IA te da, la IA te quita: por qué la crisis de las RAM en móviles y ordenadores te toca más de lo que crees
Cada vez más gente usa la IA y eso, inevitablemente, provoca un aumento del uso de recursos. Algunos de ellos, muy limitados. Es el caso de las memorias RAM. Una tensión que puede provocar una de las grandes crisis del sector tecnológico.

El pánico no es tan artificial como parecía. Pensábamos que la inteligencia artificial (IA) iba a cambiarlo todo. Teníamos y seguimos teniendo dudas sobre cómo afectará al empleo. Pero uno de los efectos que han pasado desapercibidos es el del alarmante aumento del gasto de recursos.
Esto nos lleva de forma directa a hablar de lo que está en boca de todos, forma parte de casi todos los debates en los consejos de administración de las grandes tecnológicas y está preocupando cada vez más a la gente de a pie: la alta demanda de la IA está provocando una escasez de las memorias RAM que van a provocar un impacto muy duro en el sector tecnológico.
Lo único que nos queda por saber es el impacto real que tendrá en el mercado. Pero lo que parece casi seguro es que este aumento de la demanda y la poca oferta va a provocar un efecto rebote en los precios.
La pregunta, ¿merece la pena comprarse un ordenador o un móvil ahora y no cuando los precios se hayan incrementado? Pues no está claro, pero todo apunta a que lo tiene todo para provocar la próxima gran crisis en el mercado tecnológico.
Lo que, realmente, ha pasado
Empecemos por el principio. Es posible que mucha gente no sepa lo que es una memoria RAM. Es una pieza fundamental para el buen funcionamiento de cualquier dispositivo tecnológico. Por ejemplo, un teléfono móvil o un ordenador, entre muchos otros.
Esta herramienta es capaz de almacenar datos e información que son temporales y necesarios para que un programa pueda ejecutarse a la perfección. Dicho esto, el gran problema ha surgido de la explosión de la IA.
Con una demanda voraz de usuarios, miles de millones en todo el mundo, usando algunos de los asistentes inteligentes más conocidos, todos estos sistemas demandan una cantidad de memorias RAM abismal que está generando una escasez total.
El motivo, en parte, se debe a que es un bien muy limitado. La industria de semiconductores es muy pequeña, pese a tener una producción tan importante a nivel mundial.
Haciendo un símil con lo que ocurrió con el papel higiénico durante la pandemia en España. Se produce una cantidad limitada de papel higiénico, la demanda crece de forma imprevisible y alarmante y eso hace que desaparezca todo el stock con las fábricas a un ritmo más bajo del habitual.
En este caso, el ritmo es mayor que años atrás, pero no es capaz de responder a una demanda atosigante. Eso hace que, debido a su escasez y los grandes intereses de marcas y compañías, los precios se terminen disparando.
¿Y en qué afecta todo esto?
En este punto, la clave está en cómo se va a traducir esta difícil situación en los mercados. Ya ocurrió hace unos años con los chips de los coches inteligentes, que provocó un retraso de meses y meses en la puesta en marcha de estos vehículos por su escasez.
Se entiende igual de bien que en cualquier negocio. Si el proveedor sube los precios un 30% o 40%, la compañía está casi obligada a seguir sus pasos o buscar una alternativa que no suponga pérdidas para ellos.
Es por ello que la gran mayoría de firmas tecnológicas ya están estudiando cómo equilibrar esa subida de gastos en el mercado. Los primeros efectos se han hecho notar en unas cifras del precio de las memorias que han alcanzado máximos.
La firma global de investigación de mercado TrendForce ha ofrecido hace unos días las primeras perspectivas para el primer trimestre de 2026. Y sí, la cosa no pinta nada bien para los precios.
"La persistente demanda de IA y centros de datos en el primer trimestre de 2026 está agravando aún más el desequilibrio global entre la oferta y la demanda de memoria, lo que aumenta el poder de fijación de precios de los proveedores", ha destacado.
La misma firma ha señalado que en su encuesta que los envíos de PC en el cuarto trimestre de 2025 "superaron las expectativas, lo que provocó una escasez generalizada de DRAM para PC". "Se proyecta que los precios de la DRAM para PC en el primer trimestre de 2026 aumenten más del 100 % intertrimestralmente, estableciendo un nuevo récord de aumento trimestral", ha justificado.
¿Y en los móviles qué?
La realidad es que los ordenadores se van a encarecer en los próximos meses si no cambia mucho la situación y la gran pregunta es: ¿Qué pasará con uno de los dispositivos que siempre llevamos encima, nuestro smartphone? Tampoco lo sabemos a ciencia cierta. Pero no pinta muy bien la cosa.
Desde Apple, su CEO, Tim Cook, explicó que "actualmente estamos limitados" y que "es difícil predecir cuándo se equilibrarán la oferta y la demanda". "Estamos viendo menos flexibilidad en la cadena de suministro de lo normal, en parte debido al aumento de la demanda del que acabo de hablar", razonó.
El líder de la compañía de Cupertino aseguró que seguirán "observando un aumento significativo en los precios de mercado de la memoria" a lo largo de 2026. "Como siempre, analizaremos diversas opciones para afrontarlo", expuso.
Desde CounterPoint Research, aseguraron hace unas semanas que las previsiones apuntan a que la escasez de memoria aumentará los costes de las grandes compañías y que los envíos de teléfonos inteligentes se revisarán a la baja en 2026.
"El aumento repentino de los precios de la DRAM ya ha incrementado los costos de la lista de materiales (BoM) de los smartphones de gama baja, media y alta en aproximadamente un 25%, un 15% y un 10%, respectivamente. Prevemos un mayor impacto en los costos, del 10% al 15% hasta el segundo trimestre de 2026", justificaron.
Veremos en qué se traduce. Lo que está claro es que el temor a una grave crisis en el sector tecnológico es cada vez mayor. Sólo falta ver cuáles serán los efectos y si, finalmente, los precios de todos estos productos seguirán los mismos pasos que la tendencia de las DRAM.
