Trump cree que "probablemente" irá al cielo y admite que volvió a la Casa Blanca por puro ego: "No soy perfecto"
"He hecho más por la religión que cualquier otro presidente", ha asegurado.

Quiérete como Donald Trump se quiere a sí mismo. El presidente de los Estados Unidos ofreció un discurso hace unos días en el 74.º Desayuno Nacional de Oración, en el que habló con rotundidad de que se merece ir al cielo.
En el caso de no llegar a él, esperemos que no le imponga aranceles a San Pedro, el guardián de las puertas del cielo, o, por ende, al Vaticano o al papa León XIV. Visto lo visto, nunca podemos descartarlo.
Pero durante su discurso, Trump ha asegurado que tiene buenas posibilidades de entrar en el cielo. "Creo que debería presentarme. No soy un candidato perfecto, pero hice muchísimo bien a gente perfecta", ha asegurado.
Según ha informado USA Today, el mandatario norteamericano justificó en su intervención desde el hotel Washington Hilton que él ha "hecho más por la religión que cualquier otro presidente".
A quien no les desea lo mejor y la felicidad por el prójimo es a los democráticas. "No sé cómo una persona de fe puede votar por un demócrata. De verdad que no", ha defendido el líder republicano.
¿Habrá paz para los malvados?
Trump también reconoció en el evento que estaba siendo "un poco tierno" en el caso de que las puertas del cielo se le abran tras haber conseguido el alto el fuego con Israel en Gaza.
Lástima que tal medida siga causando la muerte de decenas de personas por nuevos bombardeos israelíes en el interior de la Franja. Pero Trump ya se confesará por ello y seguirá adelante.
"Algunos políticos importantes se niegan a mencionar la palabra Dios. No quieren decirla. Yo la digo. Hay muchas señales de que la religión está resurgiendo", ha destacado el líder republicano.
No sigue el ju-ego
Y claro, Trump, en alarde de sinceridad, no ha dudado en contar que en 2024 tenía que ganar las elecciones por su propio ego después de lo que ocurrió con la victoria electoral de Joe Biden.
El presidente norteamericano ha reiterado que los demócratas "amañaron las segundas elecciones" y que dijo que "tenía que ganar" para quitarse la espina de lo que pasó en 2020.
"Lo necesitaba para mi propio ego. Habría tenido un ego terrible el resto de mi vida. Pero ahora sí que tengo un ego enorme. Vencer a estos lunáticos fue increíble, ¿verdad? Qué gran sensación, ganar en todos los estados clave, ganar el voto popular", ha añadido.
Pensemos que hace una semana se cumplió el primer aniversario desde la jura de cargo de Trump y han pasado decenas y decenas de cosas con la nueva Administración de EEUU. Todavía siguen faltando tres años en los que puede pasar de todo.
