Nunca había probado un triturador de basura orgánica: he puesto a prueba el Dreame SF25 y te cuento mi experiencia
Desde el momento en el que me propusieron probarlo, sabía que iba a ser una sensación distinta. La realidad: me ha sorprendido bastante más de lo que pensaba.

Los dispositivos tecnológicos están cambiando por completo nuestras casas, convirtiéndolas en hogares inteligentes. Robots aspiradores, aspiradoras de mano, limpiacristales, cortacésped, televisores, altavoces... Y así hasta un sinfín de productos que buscan lo mismo: ponernos las cosas lo más fácil posible.
Y en esa innovación por dar soluciones fáciles a tareas complejas, he tenido la oportunidad de probar el último triturador de basura orgánica de la marca Dreame y sí, me ha sorprendido bastante.
En un mundo en el que sostenibilidad y reciclaje van cada vez más de la mano, la marca china ha creado un dispositivo que encaja a la perfección con su apuesta por la sostenibilidad doméstica.
Un unboxing fácil, una instalación todavía más sencilla y, como es lógico, un vistazo a las indicaciones para saber cómo había que usarla correctamente. A través de su conectividad WiFi, se puede configurar desde el teléfono móvil con total comodidad.

Gracias a su panel LED, nos encontramos cinco indicadores visuales. De izquierda a derecha, el de encendido o apagado; el de parar o reanudar la trituración; el tiempo que falta para que termine; el sensor de limpieza de agua automática; y, por último, el botón para poder levantar la tapa.
Es cierto que su tamaño, 19 centímetros de ancho y 30,5 centímetros de alto, se hace notar en la encimera de nuestra cocina o en el lugar en el que lo coloquemos, pero para el rendimiento que ofrece, sería casi imposible hacerlo más compacto.
Unas horas y los residuos se convierten en abono
En su interior contiene hasta un total de 2,5 litros de basura orgánica de una sola vez. Pero, en mis pruebas, me ha sorprendido la forma en la que reduce con el paso de las horas esos restos de alimentos. Cuenta con un sistema de triple cuchilla que hace que todos los alimentos queden triturados en cuestión de minutos.
Una de las dudas que pueden surgir tiene que ver con el ruido o con el olor. Pues Dreame ha pensado en esas personas y apuesta por un funcionamiento silencioso, de verdad, y un filtro de carbón activado para controlar los olores que puede emitir la basura orgánica.

En mi caso, puse en marcha un programa de seis horas. Durante todo ese tiempo, el sistema de triple cuchilla se encarga de triturar los residuos y convertirlos en abono natural para las plantas.
Dentro de la Dreame SF25, podemos echar frutas y verduras, carne y pescado, cáscaras de huevo, frutos secos y granos, huesos pequeños y alimentos con fibra. Una opción perfecta para respetar el medioambiente desde casa y una forma muy sencilla.
Eso sí, debo avisar de que si programas un programa de seis horas y te da por revisar cómo va o quieres hacerle una fotografía, hay que tener mucho cuidado con los botones. No vaya a ser que te pase como a mí y tras una hora y media de programa, toques sin querer el de apagar y tengas que volver a reanudarlo de cero. Pero eso igual tiene más que ver conmigo que con la sensibilidad de los botones.

Y claro, te preguntarás, ya ha generado el residuo natural. ¿Cómo lo limpio? ¿Es un proceso tedioso? Pues el Dreame SF25 cuenta con un filtro lavable, de forma muy sencilla, pero también con un sistema de autolimpieza.
Pese a limpiarlo a mano, ofrece un lavado de alta temperatura por secado con aire caliente. Se necesita cubrir el cubo con agua y es capaz de eliminar la suciedad más incrustada. De hecho, su cámara de aluminio permite el fácil limpiado en cualquiera de sus opciones.
El triturador de basura orgánica Dreame SF25 parte desde los 399 euros. Supone una pieza más en la apuesta de la marca por la sostenibilidad doméstica. En mi caso, que no había usado uno nunca, me parece algo a tener muy en cuenta, que sabe aprovechar la basura orgánica mucho más de lo que lo hacemos, sin generar residuos que afecten al medio ambiente.
