El historiador Ian Gibson habla de España y confiesa lo que más "asco" le produce: "El espectáculo de las derechas..."
Para el hispanista, experto en Lorca, el Gobierno debería seguir buscando el cadáver del poeta granadino.

El historiador hispanista Ian Gibson, nacido en Dublín, acaba de publicar No me encontraron, una obra que recoge los diarios de Federico García Lorca. A lo largo de seis décadas no ha dejado de reivindicar la figura del escritor granadino, cuyo cadáver aún no se ha encontrado.
Gibson ha hablado para El País, donde ha dejado un consejo al Gobierno. El historiador irlandés ha recordado que el Ejecutivo sacó a Franco del Valle de los Caídos, y que por lo tanto "haría muy bien en seguir buscando el cadáver de Lorca".
"Sería una gran decisión porque Lorca simboliza a todos los desaparecidos", ha añadido Gibson, quien asegura que el poeta andaluz "iba a ser el Shakespeare español". "Acaban con é sabiendo perfectamente o que perpetraban. No los podré perdonar nunca", ha afirmado en referencia al bando nacional, que le asesinó en 1936.
El hispanista, además, ha cargado contra la España actual. "No es hoy la España culta, dialogante, con la cual llevo casi toda mi vida soñando", ha apuntado. A Gibson, "el espectáculo de las derechas en el Congreso" le produce "asco".
Lorca, mucho más que un escritor
En una entrevista reciente para la Cadena SER, Gibson contó que había dedicado "casi 60 años a Lorca", y que pese a ello, "todavía no he llegado al fondo del pozo, a entrañar todos los misterios de este genio".
Su interés comenzó a los 18 años, cuando descubrió el Romancero gitano y quedó "hipnotizado". Recuerda aquel momento como clave en su vida, porque a partir de entonces desarrolló lo que él mismo define como una "lorcamanía".
"Ha supuesto un desgaste tremendo para la familia, he sido un egoísta", explicó. Buena parte de la culpa de de esa "obsesión" responde al asesinato del genio de Granada; una cuestión con la que es especialmente crítico.
"No es solo Lorca: hablamos de 115.000 fusilados por el franquismo que siguen en cunetas como perros", sostiene. España, recordó Gibson, es "el segundo país con más fosas comunes después de Camboya".
