En Italia hablan de cómo está España en unos términos tan rotundos que van a levantar revuelo allí y aquí
La marcha del país sigue dando que hablar en el extranjero.
La gestión económica, social e internacional que está haciendo en los últimos meses el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, está provocando que una multitud de medios de comunicación extranjeros le estén dedicando artículos, ya sea para alabarla o para criticarla.
El último de ellos ha sido el italiano Il Fatto Quotidiano y firmado por Rocco Ciarmoli en el que se asegura que "cada vez son más los italianos que emigran a España no solo por las oportunidades, sino también por un sistema más coherente".
El autor asegura en el texto que "España ha construido una estructura económica que no puede ser chantajeada" y que por eso "España se ha convertido en uno de los destinos más populares para los italianos que huyen del país debido a una combinación de factores económicos, políticos y sociales".
De "destino turístico" a mucho más
Además, recurre a los datos para mostrar que para los italianos antes España era "un destino turístico", pero "no profesional": "Los datos de AIRE son claros: el número de italianos residentes en España ha aumentado de 15.000 en 1990 a más de 247.000 en 2025, con una aceleración en la última década (90.000 en 2010, 222.000 en 2020). Un fenómeno que ahora es estructural".
Ciarmoli ensalza que ya "no se trata solo de jubilados o trabajadores poco cualificados, sino de médicos, ingenieros, desarrolladores, investigadores: capital humano en la cúspide de la productividad que Italia forma y otros países aprovechan".
Dice que la razón es que todos ellos prefieren el modelo español al italiano, muy diferente: "Italia experimenta un crecimiento lento, lucha por retener el talento y permanece atrapada en una estructura económica rígida. Por otro, una España que, a pesar de sus limitaciones, ha forjado una trayectoria reconocible en los últimos años".
Pone de ejemplo "la inversión estratégica en energía: "España duplicó su capacidad de energías renovables, destinando más de la mitad de su generación eléctrica a fuentes limpias. El resultado es una reducción estructural de los costes energéticos, que repercute directamente en la competitividad industrial".
El peso de la democracia
Pero más allá de la economía, el autor afirma que "España ha construido su reciente democracia sobre una memoria aún viva, desarrollando un mayor énfasis en la participación y el papel de las instituciones, mientras que en Italia este vínculo se ha debilitado progresivamente, transformándose a menudo en una dinámica de pertenencia más que de responsabilidad".
"No se trata solo de buscar oportunidades, sino de intentar vivir en un sistema más coherente, donde las reglas sean claras y el tiempo no se vea absorbido por la incertidumbre", insiste Ciarmoli antes de admitir que España tampoco es perfecta, como demuestra que "el desempleo sigue siendo alto y el coste de la vida en las grandes ciudades va en aumento: "Pero ofrece una dirección. Y es precisamente esa dirección, incluso más que las cifras, lo que atrae".