Évole es tajante después de pedir un aplauso para Juanma Moreno y que este recibiera pitos
Sucedió durante la grabación del programa 'Lo de Évole' con Manu Sánchez.
El presentador de Lo de Évole, Jordi Évole, pidió a los 2.000 asistentes que acudieron al teatro Cartuja Center de Sevilla para la grabación del programa con el cómico y humorista andaluz Manu Sánchez que dieran un aplauso a las autoridades o representantes públicos que habían asistido.
"Quiero agradeceros a todo que estéis aquí, entenderéis que salude a personajes públicos que han venido. Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andalucía, muchas gracias por estar aquí", afirmó el periodista.
En ese momento no solo hubo aplausos, si no que otros asistentes del público comenzaron a silbar a Moreno Bonilla, algo que rápidamente cortó Évole. "¡No, no, no! El pueblo es soberano, pero creo que a la gente a la que se le invita a un sitio y viene porque ha venido por mí, hay que dedicarle un aplauso, por favor", aseguró el presentador, que transformó esos pitos por aplausos.
A continuación quiso saludar a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y al expolítico y exdiputado Diego Cañamero, que representó a Podemos en las Cortes. Ambos también se llevaron una ovación.
"Puede alguien pensar que no he traído a nadie de Vox, pero es por no incomodarles. Ellos no nos invitan a sus actos, no nos conceden entrevistas y llamarles era incomodarles", aseguró sobre la ausencia de figuras vinculadas al entorno de Vox.
Bromeó con Moreno Bonilla
Además, aprovechó para dar las gracias, especialmente a Montero y Moreno, por haber asistido y haber hecho un hueco en la agenda. De hecho, hasta bromeó con el líder del PP en la región, ya que se tenía que ir antes de que se acabara la grabación del programa.
"Sé que el presidente se tiene que ir pronto y le agradezco que esté aquí, pero como esto es televisión, para que luego no se note que no está, ¿podríamos grabar algunas caras suyas?", le propuso Évole a Moreno Bonilla, provocando las risas de los presentes.
Entonces, le pidió primero un aplauso, luego una cara como de negación y una última instrucción, que era que se girara a su derecha, se encontrara con Ayuso e hiciera como que se asustaba. Ahí volvió a provocar las carcajadas de los presentes en una escena llamativa.