La politóloga Adriana Hest pide "ser cauteloso" para no confundir a los votantes de derechas con los 'fachas'
"No todo el mundo de derechas es facha", explica Adriana Hest
El término "facha" se escucha en todas partes como una forma despectiva de denominar a las personas que se denominan de derechas o que, a priori, se enmarcan en los cánones y comportamientos que comúnmente se asocian a una ideología política muy concreta.
Así lo cree la politóloga Adriana Hest, quien ha estado en el podcast El sentido de la birra. "En la cultura popular se ha asumido mucho le término 'facha'... decir fascista a cualquier familiar que veas que tira un poco hacia la derecha, ¿no?", expone.
Para Adriana Hest, conocida por divulgar contenido político en redes sociales, "se ha banalizado" el término y todo lo que rodea al fascismo: "Ahora vemos otros fascismos completamente diferentes, pero yo creo que desde el punto de vista de la ciencia política han ido con pies de plomo con este término".
"No todo el mundo de derechas es facha"
Al hilo de esto, pone de ejemplo a Donald Trump, al que "podemos empezar a señalarle como una persona fascista". Para Adriana Hest "tenemos que tener claro que no todos los movimientos de ultraderecha son fascistas".
En este punto se ha detenido para hacer una aclaración muy importante, pues "no todos los movimientos de ultraderecha son fascistas". "Tenemos que ser cautelosos con el término", ha alertado la politóloga.
Asimismo, cree que todos "pecados de utilizarlo" con mucha facilidad, y a menudo, de forma incorrecta. "No todo el mundo de derechas es facha", señala Adriana Hest, que establece así una diferenciación sustancial.
¿Qué es ser un fascista?
Empleando esta distinción, se puede establecer que ser fascista significa ser afín a una ideología política denominada fascismo, y por lo tanto, estar de acuerdo con sus principales rasgos, como el autoritarismo o represión de libertades.
No está de más, pese a todo, aclarar que se puede ser "de derechas" sin ser fascista. Los partidos que se ubican en este espectro político, y por tanto también sus votantes, suelen defender cuestiones como la libertad económica, la propiedad privada o un Estado menos intervencionista.
Dentro de esta corriente ideológica, por tanto, pueden convivir diferentes sensibilidades como el conservadurismo, el liberalismo o la democracia cristiana La derecha es una familia amplia de ideas políticas, mientras que el fascismo es una ideología concreta y extrema dentro de ese espectro.