Per-Arne Hjelmborn, embajador de Suecia en España, habla del gran choque cultural que vivió al llegar aquí: "Es un poco complicado"
Tuvo que adaptarse a una de las costumbres españolas más instauradas.

España es un país muy particular. Pese a que desde fuera es admirado y reconocido por su cultura y su idiosincrasia, también es mirado con recelo por muchas de sus particularidades.
Este martes en La Ventana, de la Cadena SER, han tenido como invitado a Per-Arne Hjelmborn, el embajador de Suecia en España. Durante la entrevista ha presentado la campaña 'No somos tan s(u)ecos', que busca romper estereotipos asociados a Suecia en España.
A Per-Arne Hjelmborn le han preguntado por el mayor choque cultural que vivió al llegar a España, hace ya unos cuantos años. Y el diplomático no ha tenido ninguna duda a la hora de responder: "El horario de la cena".
"Es un poco complicado", ha señalado antes de contar su propia experiencia hace unos años. "Es mi segunda etapa aquí en España y vivía con pequeños hijos; cenar a las 18:00h con la familia, y luego con los españoles a las 21:00h en el trabajo...", ha apuntado.
Para el embajador sueco, era complicado conciliar ambos modos de vida. "Hacer algo entre medias... eran muchas horas", ha asegurado; no obstante, Per-Arne Hjelmborn ha afirmado que en Suecia han adaptado los horarios.
"Cenamos un poco más tarde también; hemos sido un poco continentales. Los bares están llenos a las 20:00h, y no cerramos a las 21:00h", ha comentado entre risas, para después explicar otras diferencias entre Suecia y España.
Respecto a la campaña 'No somos tan s(u)ecos', el diplomático ha abogado por visitar su país para desmentir algunos de los mitos que se asocian a él y a sus ciudadanos. En España, según las últimas encuestas, se percibe a los suecos como "secos".
Algo que no comparte Per-Arne Hjelmborn. "Lanzamos esta campaña para demostrar que no somos tan secos; somos creativos, líderes en innovación y unicornios...", ha afirmado, destacando así algunas de las bondades del país nórdico.
