Pocos han descrito lo que ha pasado entre Trump y Sánchez como Ignatius Farray: rescata una frase del franquismo
"En estos momentos, podría salir del baño, darle la mano a Trump, vacilarle y decirle: tranquilo, que es agua".

El humorista Ignatius Farray ha aparecido en A vivir, programa radiofónico de la Cadena SER, y ha descrito, muy a su estilo sarcástico, todo lo que ha pasado entre Pedro Sánchez, Donald Trump e Irán.
Desde que EEUU e Israel bombardearan Irán, quien no dudó en responder ofensivamente, se ha generado toda una crisis que, por el momento, no va a terminar hasta que el mandatario estadounidense lo dicte, según él. Sánchez ha sido uno de los líderes europeos que se ha mostrado en contra del conflicto pronunciando un poderoso "no a la guerra" y vetando a los estadounidenses utilizar las bases militares de Morón y Rota.
Esto ha provocado un enfado monumental del mandatario estadounidense, que ha vuelto a reafirmar su amenaza de "cortar todo trato" con España por ser "realmente malos con la OTAN". De entre todas las reacciones que han surgido después, el humorista ha acertado en la diana al relatar su modo de ver los hechos.
Ignatius Farray, sobre Sánchez, Trump e Irán
Así lo comenzó a narrar: "Donald Trump, de repente, decide entrar en guerra con Irán, ¿vale? Y Pedro Sánchez decide no estar de acuerdo con eso y le impide utilizar las bases militares que hay en nuestro país".
Añade: "Y con esto, Pedro Sánchez, de una manera muy patriota, digamos, reclama la soberanía española y se mea en la cara de Elon Musk, de Donald Trump y de la ultraderecha en general porque esto SÍ que va a ganar la batalla cultural".
"Si ellos nos roban el punky, nosotros les arrebatamos la bandera", ha ironizado.
La frase del franquismo que Sánchez podría rescatar
Farray ha rescatado una frase propagandística que se usaba durante el franquismo, asegurando que ahora Sánchez podría utilizarla: "España es la reserva espiritual de Occidente".
"Ahora mismo Sánchez podría decir esa frase, podría decir: es el Estado de Derecho, amigo. En estos momentos, podría salir del baño, darle la mano a Trump, vacilarle y decirle: tranquilo, que es agua", ha contado.
Para el humorista, el "rollo" es que ahora "nos estamos dando cuenta de que ser español es algo que le queda ya cada vez más grande a la derecha". "Les regalamos las pulseritas y las banderitas, pero cuando empieza la fiesta no dan para más. El patriotismo de los fachas es, nunca mejor dicho, pura fachada", ha concluido.
