POLÍTICA
12/06/2012 15:53 CEST | Actualizado 12/06/2012 15:57 CEST

El Gobierno vasco aprueba el decreto para indemnizar a las "víctimas políticas" del franquismo

ADRIAN RUIZ DE HIERRO / EFE

El Gobierno vasco ha aprobado el primer decreto sobre víctimas de violencia de motivación política, que indemnizará económicamente -hasta con 390.000 euros- a quienes sufrieron abusos policiales entre 1960 y 1978.

El texto reconoce a los ciudadanos vascos que resultaron heridos y muertos en sucesos que se produjeron "en condiciones de impunidad y con clara intencionalidad política", de forma reiterada durante el franquismo.

En concreto, el decreto, considera "violencia de motivación política aquella que se haya sido ejercida por funcionarios contra el ejercicio de los derechos de las personas, la realizada con la intención de influir en la sociedad, y la que se llevó a cabo en un contexto de impunidad, lo que dificultó, tanto la investigación de los hechos como el propio reconocimiento y reparación de las víctimas".

Esto incluye a los integrantes de ETA Jon Paredes 'Txiki' y Ángel Otaegi, sentenciados por un consejo de guerra y fusilados en septiembre de 1975.

EXCLUIDOS LOS ETARRAS MUERTOS 'MATANDO'

Sin embargo, no se admitirán los supuestos en los que el afectado se encontrara desarrollando alguna actividad violenta.

De esta forma, se excluye a los terroristas que murieron cuando manipulaban una bomba o fueran abatidos en un enfrentamiento con las Fuerzas de Seguridad.

INDEMNIZACIONES

  • 390.000 euros por 'gran invalidez'
  • 135.000 euros por 'fallecimiento'
  • 95.000 euros 'grado absoluto' de incapacidad
  • 35.000 euros 'grado parcial' de incapacidad

El decreto se publicará en el Boletín Oficial del País vasco (BOPV) el próximo 19 de junio, por lo que afectados y familiares podrán solicitar estas ayudas a partir del 20 de junio, día en que el decreto entrará en vigor.

EL MINISTRO DE INTERIOR: "ES IMPRESENTABLE"

Por su parte, el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, ha considerado "impresentable e injusto" equiparar las víctimas de ETA con quienes han sufrido los "daños colaterales" y "actuaciones no deseables" que se han producido en el marco de casi cincuenta años de lucha antiterrorista.

"Estoy absolutamente en contra de lo que en realidad o en apariencia signifique una equiparación de unas víctimas y otras. Intentar poner en el mismo plano la acción inhumana y salvaje de ETA con otras acciones colaterales que se hayan derivado de esta agresión al pueblo es lamentable, injusto e impresentable".

"Nunca se puede poner a esas personas al mismo nivel que los casi 900 muertos y miles de heridos por la violencia de ETA", ha concluido.