POLÍTICA
12/11/2012 20:02 CET | Actualizado 12/11/2012 20:02 CET

Pelea, pelea: De Aguirre-Gallardón a González-Botella (VÍDEOS)

EFE

Existen cargos que parecen estar hechos para el conflicto. La reprobación que este lunes ha hecho el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, a la alcaldesa Ana Botella por haber firmado en el libro de apoyo al Hospital de la Princesa, retrotrae a épocas pasadas, cuando el conflicto entre la entonces presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, y el regidor Alberto Ruiz-Gallardón, daba para varios titulares al mes.

Por el momento el conflicto entre Botella y González no ha pasado de un acto de la alcaldesa y una dura respuesta de González: “No sabe lo que hace”, ha dicho éste al valorar la firma que la regidora estampó en favor del hospital madrileño.

Botella sí sabía lo que hacía cuando acudió ayer a La Princesa por motivos privados y firmó, junto a su yerno, Alejandro Agag, el documento de los trabajadores del hospital contra los planes de la comunidad de transformarlo en un centro de alta especialización en patologías de personas mayores de 75 años.

LO SABÍA

Fuentes del Ayuntamiento han respondido que Botella "sabía perfectamente" lo que firmaba, y aunque la alcaldesa está "a favor" de la política sanitaria de la Comunidad de Madrid también se muestra contraria al desmantelamiento de La Princesa tal y como se conoce hoy a este centro, han afirmado a Europa Press.

Tanto González como Botella están muy ligados, cada en su respectivo caso, a sus antecesores. González es un hombre de Aguirre y llegó a la presidencia sólo cuando la ‘lideresa’ tiró la toalla y abandonó el cargo. En un caso similar se encontró Ana Botella: tomó el bastón de mando de la capital cuando Gallardón fue llamado por Rajoy para ocupar la cartera de Justicia.

Una lleva casi un año en su cargo, mientras que el otro apenas llega a los dos meses. Pero el enfrentamiento latente entre sus predecesores parece haberse inoculado.

¿UN MITO?

Aguirre y Gallardón llegaron al paroxismo del enfrentamiento de un mismo partido al discrepar prácticamente en todo. Las puyas eran habituales y el rencor mutuo patente, por mucho que el por aquel entonces vicepresidente madrileño Ignacio González asegurase que "no existe esa famosa teoría que algunos han querido poner encima de la mesa de que aquí parece que entre Esperanza Aguirre y Ruiz-Gallardón hay una convivencia imposible". Tal vez fuera creíble si no dijera acto seguido que "Gallardón debe estar también a sus responsabilidades de gestión pero lo que sí le he oído y lo he leído en muchos sitios es que, claramente, quiere ser presidente del Gobierno y no lo critico pero se lo hemos oído a él y no a otros".

Las desavenencias —sobre quién se quedaba con el poder en Caja Madrid, sobre quién era más ministrable en un hipotético Gobierno de Mariano Rajoy, sobre quién atesoraba más poder, sobre todo...— se solventaba a veces con bromas. Como el día en el que, subiendo ambos a un escenario, Aguirre casi se de bruces contra el sueño: “He estado a punto de dejarte caer”, comentó entre risas Gallardón a la presidenta.

Gallardón, a Aguirre: " he estado a punto de...por libertaddigitaltv

Más tensión se mascó dos semanas después de que el entonces ‘número dos’ de Gallardón, Manuel Cobo cargara con especial virulencia contra Aguirre (le acusó de crear “una gestapillo”). Aguirre y Gallardón coincidieron en una inauguración. "¿Contentos de estar juntos? ¿Entierran el hacha de guerra? ¿Presidenta, está nerviosa por estar con el alcalde?", preguntaron los periodistas. Ambos sólo sonreían. Al tomar la palabra Gallardón se dirigió a Aguirre como "querida Esperanza" y ésta recurrió al "excelentísimo señor alcalde de Madrid".

Por el momento Ignacio González y Ana Botella no han llegado a este tratamiento.

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