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29/11/2012 14:27 CET | Actualizado 29/11/2012 15:53 CET

Premio Cervantes 2012: Caballero Bonald, poeta y novelista, galardonado (FOTOS)

Getty Images

Premio Cervantes 2012 para el poeta y novelista jerezano José Manuel Caballero Bonald, perteneciente a la llamada "generación del medio siglo"

La tradición ha sido respetada un año más: el premio Cervantes, considerado el galardón de literatura más importante en los países de habla hispana y creado en 1975 por el Ministerio de Cultura, un año va para autores de un lado del Atlántico y, al siguiente, cae al otro lado. El año pasado recayó en el chileno Nicanor Parra. Dotado con 125.000 euros, reconoce la figura de un escritor que con el conjunto de su obra haya contribuido a enriquecer el legado literario hispánico. El galardón ha sido hecho público por el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, y será entregado en una solemne ceremonia el próximo 23 de abril.

"ERA MI TURNO"

"El Premio Cervantes es una meta a la que todo escritor aspira y este año me correspondía, era mi turno", ha asegurado el autor a Efe tras conocer el premio. Dijo que se siente "muy honrado" porque es "la más ilustre posibilidad de ser reconocido como escritor", aunque siente una "cierta desazón" porque un compañero de generación como Juan Goytisolo -con el que se siente unido literaria e ideológicamente- y "un gran cervantino como Martín de Riquer", no han ganado un premio que considera que se merecen tanto como él.

El escritor ha reconocido que le ha extrañado ganar el Cervantes este año con un Gobierno del Partido Popular, porque pensó que él no era muy del gusto de este Ejecutivo, pero ha agradecido al jurado que haya tenido en cuenta su obra. Sobre la poesía, defendió que es "la más alta temperatura que se puede conseguir manejando la lengua", "la totalidad de la expresión literaria. Nada hay comparable a la poesía".

GENERACIÓN 50

A Caballero Bonald le llega el Cervantes cuando acaba de cumplir los 86 años y tras haber ganado ya premios como el Nacional de las Letras, el Nacional de Poesía, el Andalucía de las Letras, el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, el Federico García Lorca y, en tres ocasiones, el de la Crítica.

Es un poeta "discontinuo e intermitente", como a él mismo le gusta definirse. Su poemario "Manual de infractores", publicado en 2005 y galardonado con el Nacional de Poesía en 2006, vio la luz ocho años después de "Diario de Argónida", el anterior.

Miembro de la llamada Generación de los 50, junto con escritores como José Ángel Valente, Claudio Rodríguez, Jaime Gil de Biedma, Ángel González y Francisco Brines, al nuevo Premio Cervantes no le gusta que se le encasille en ese grupo ni en ningún otro, porque "eso son muletillas que utilizan los historiadores para facilitar los manuales de literatura".

Sí reconoce que a los integrantes de ese grupo les unía la lucha contra el franquismo y "una tendencia similar al estimable consumo de bebidas alcohólicas". También ha dicho que él no está "capacitado para escribir mal", y es que no es solo un excelente poeta.

A pesar de todos sus premios, a Caballero Bonald se le ha resistido en la vida ser académico de la Lengua. Presentado en tres ocasiones, en la última, en diciembre de 1999, no logró ser elegido pese a que era el único candidato. Le faltó un voto y, desde entonces, el escritor no quiere saber nada de la Academia.

SU OBRA

Tras el grito de insumisión e inconformismo que es "Manual de infractores", hizo gala de ese mismo espíritu en "La noche no tiene paredes" (2009), un libro en el que el autor se sumerge en "el abismo de la memoria" y reivindica la necesidad de dudar porque, como aseguró en una entrevista con Efe, "el que no tiene dudas, el que está seguro de todo, es lo más parecido que hay a un imbécil". Después vino su libro quizá más arriesgado: "Entreguerras", publicado a principios de 2012, un largo poema autobiográfico, de casi tres mil versículos, sin rima ni metro prefijados y sin signos de puntuación, salvo exclamaciones e interrogaciones.

Caballero Bonald lleva ya sesenta años entregado a la poesía y, en palabras de Pere Gimferrer, ha alumbrado una obra "extrema en densidad, en rigor, en poderío sonoro". Escribir poesía le ayuda a mantenerse joven. "El permanecer en la brecha te rejuvenece. El que no se queda callado, el que iguala el pensamiento con la vida, tiene ya mucho ganado para rejuvenecer", dijo cuando cumplió 80 años.

Autor de "Las adivinaciones", "Memorias de poco tiempo", "Anteo", "Las horas muertas" (Premio de la Crítica, 1959), "Pliegos de cordel" o "Descrédito del héroe" (Premio de la Crítica, 1978), como novelista ha publicado títulos como "Dos días de septiembre" (Premio Biblioteca Breve, 1961), "Agata, ojo de gato" (Premio de la Crítica, 1975), "Toda la noche oyeron pasar los pájaros" (Premio Ateneo de Sevilla, 1981), "En la casa del padre" (Premio Plaza y Janés, 1988) y "Campo de Agramante".

Tiene dos tomos de memorias, "Tiempos de guerras perdidas" (1995) y "La costumbre de vivir" (2001). Como ensayista y articulista es autor de títulos como "Notas sobre el cante andaluz"; "Narrativa cubana de la revolución"; "Luces y sombras del flamenco"; "Luis Góngora: Poesía"; "Sevilla en tiempos de Cervantes"; "Copias al natural" o "Mar adentro".

Premios Cervantes en los últimos años:

2000: Francisco Umbra

2001 : Álvaro Mutis

2002: José Jiménez Lozano

2003 : Gonzalo Rojas

2004: Rafael Sánchez Ferlosio

2005 : Sergio Pitol

2006 : Antonio Gamoneda

2007 : Juan Gelman

2008 : Juan Marsé

2009 : José Emilio Pacheco

2010 : Ana María Matute

2011 : Nicanor Parra