POLÍTICA
20/04/2013 14:09 CEST | Actualizado 20/04/2013 19:09 CEST

Napolitano, reelegido como presidente de la República italiana tras la petición de los partidos

EFE

Giorgio Napolitano, a sus 87 años, fue reelegido presidente de la República italiana en la sexta votación en el Parlamento y después de que los partidos políticos le rogasen este mismo sábado que aceptase volver a presentarse.

Napolitano, que se convierte así en el primer presidente italiano que repite este mandato de siete años, obtuvo 738 votos, superando ampliamente la mayoría absoluta de 504 votos requeridos.

Por su parte, el candidato del Movimiento 5 Estrellas (M5S), el jurista Stefano Rodotà, logró 217 votos, muchos más de los 159 con los que cuenta la formación de Beppe Grillo. El líder del M5S, Grillo, había afirmado que con la reelección de Napolitano se está produciendo "un golpe de Estado" y anunció que protestaría ante el Palacio de Montecitorio, sede de la Cámara de los Diputados, donde se celebran las votaciones.

En una nota, Napolitano dio su disponibilidad para que, como le habían pedido durante la mañana en varias reuniones las fuerzas políticas, le pudiera votar. "Consciente de las razones que se me han presentado, y en el respeto de las personalidades que hasta ahora se han sometido al voto para las elecciones del nuevo jefe de Estado, considero que tengo el deber de ofrecer la disponibilidad que se me ha pedido", escribió Napolitano en una nota.

"RESPONSABILIDAD HACIA EL PAÍS"

Napolitano, que cumplirá 88 años en junio y que en numerosas ocasiones había manifestado su voluntad de no volverse a presentar, entre otras cosas por motivos de edad, aceptó su posible reelección explicando que no puede no asumirse esta responsabilidad ante la Nación. "Me mueve en estos momentos el sentimiento de no poder sustraerme a esta responsabilidad hacia el país, esperando que a ésta le corresponda una análoga y colectiva asunción de responsabilidades", agregó.

Napolitano recibió este sábado a Pier Luigi Bersani, a pesar del anuncio de su dimisión que representó al Partido Demócrata (PD); a Silvio Berlusconi, líder del Pueblo de la Libertad; al presidente del Gobierno en funciones, Mario Monti y miembros de su partido, Elección Cívica, así como a otros partidos.

En una nota se explicó que "todos los interlocutores han expresado la convicción que ante la grave situación que se ha creado durante las elecciones para el nuevo jefe de Estado es urgente que el Parlamento dé ejemplo de unidad y cohesión nacional".

Y que todos ellos dirigieron a Napolitano "un caluroso llamamiento para que reconsidere las razones por las que en más de una ocasión ha indicado que no está disponible a una reelección".

La elección de Napolitano llega después de cinco votaciones en las que el Parlamento no había conseguido elegir presidente. El presidente tendrá que recoger todas las fuerzas posibles para tras su investidura volver a realizar una ronda de consultas para saber si hay nuevas soluciones para formar Gobierno.

Los medios de comunicación aseguran que Napolitano habría puesto como condición para su reelección la disponibilidad de los partidos a apoyar un Gobierno de transición que apruebe algunas reformas urgentes.