INTERNACIONAL
10/11/2013 10:52 CET | Actualizado 10/11/2013 21:20 CET

Filipinas estima en más de 10.000 los muertos tras el paso del tifón Yolanda

Haiyan (también llamado Yolanda), el tifón más potente del año, ha dejado un reguero de desolación a su paso por la región central de Filipinas, donde las autoridades locales estimaron que han muerto más de 10.000 personas.

El tifón ha destruido entre el 70 y el 80% de la localidad de Tacloban, capital de la provincia de Leyte, con una población de 220.000 personas, indicó a los medios el jefe de la Policía regional, Elmer Soria. "Según las estimaciones de la gobernación provincial, habrá unas 10.000 víctimas mortales" solo en la isla de Leyte, declaró Soria.

"La devastación aquí es absoluta", dijo el ministro de Interior, Manuel Roxas, tras arribar a Tacloban, la población más castigada por el fenómeno meteorológico, a unos 580 kilómetros al suroeste de Manila.

Además de las muertes provocadas por la caída de objetos a raíz del fuerte viento, con rachas superiores a los 300 kilómetros por hora, una repentina subida de la marea y el fuerte oleaje, similar a un tsunami, parece haber sido la causante de la mayoría de decesos.

"El agua era tan alta como un cocotero (...) mientras éramos arrastrados por el agua, vi entre los escombros a mucha gente levantando sus manos y gritando por ayuda", señaló al diario Inquirer uno de los supervivientes de la tragedia.

Una espesa capa de barro, coches arrastrados por el agua, árboles derribados y escombros de casas y edificios destruidos son una constante en las imágenes que la televisión filipina proporciona sobre la situación de la ciudad, en las que se pueden apreciar cientos de cadáveres tendidos en las calles.

SIN COMIDA, NI AGUA, NI LUZ, "NI NADA"

"No hay electricidad, no hay agua potable, ni comida, nada. La gente está desesperada", declaró el ministro filipino de Defensa, Voltaire Gazmin, tras comentar que el presidente del país, Benigno Aquino, se quedó "sin palabras" al conocer el alcance de la tragedia.

Los medios locales informan de "saqueos" generalizados en toda la ciudad, previo a la llegada de la asistencia humanitaria y los militares a la zona.

"La situación en Tacloban es caótica ahora (...) Ya está todo saqueado, incluso la gente ha destrozado los cajeros bancarios para sacar el dinero", declaró Roger Mercado, gobernador de la provincia del Sur de Leyte, al canal "Manila Televisión".

AYUDAS

En la isla de Samar, colindante con Leyte y por donde entró el pasado viernes el tifón, un miembro del consejo para gestión de desastres local dijo en la emisora de radio "DZBB" que al menos hay 300 cadáveres y unos 2.000 desaparecidos en esta región.

Tras arrasar el centro y sur de Filipinas, Haiyan se encuentra en el Mar del Sur de China en dirección a Vietnam, donde está previsto llegue este lunes, mientras que las autoridades locales ya han iniciado la evacuación de unas 600.000 personas.

La Comisión Europea (CE) anunció que entregará 3 millones de euros en concepto de ayuda de emergencia a Filipinas como "respuesta inmediata" a la devastación. "Éste es uno de los más fuertes ciclones que el mundo ha visto", declaró la comisaria europea de Ayuda Humanitaria, Kristalina Georgieva, quien aseguró estar "profundamente entristecida" por la pérdida de vidas y envió sus condolencias a las familias y amigos de las víctimas.

Por su lado, el almacén de suministros de UNICEF en Copenhague ha fletado un contingente valorado en 1,3 millones de dólares. Asimismo, ha anunciado que está acelerando la distribución de suministros de emergencia y ya se están preparando suministros adquiridos en proveedores del país, como alimento terapéutico para niños, equipos sanitarios y kits de agua e higiene para apoyar a 3.000 familias de las zonas afectadas, siendo prioritaria su distribución en el área de Tacloban tan pronto como sea posible el acceso.

Además, la ONG española Acción contra el Hambre ha preparado un envío de ocho toneladas en ayuda de emergencia. Entre el material incluido hay una planta potabilizadora, depósitos plegables, letrinas de emergencia, bombas de agua, jabones y kits de cloración, según ha informado Acción contra el Hambre en un comunicado.

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