INTERNACIONAL
24/01/2014 09:15 CET | Actualizado 24/01/2014 13:53 CET

François Hollande se va a ver al papa en pleno escándalo por vida amorosa

En pleno escándalo por los amores del presidente de Francia, el Papa Francisco lo recibe en una reunión que será la primera entre ambos mandatarios desde la elección del Pontífice el pasado 13 de marzo.

Hasta el momento, sólo el primer ministro de Francia, Jean-Marc Ayrault, había asistido a la misa inaugural de su pontificado el pasado 19 de marzo.

Según recoge la prensa francesa, Hollande considera que "el Papa es una gran autoridad moral" y que el encuentro "puede ser útil y precioso, en particular sobre la cuestión siria, para trabajar en favor de una solución política, en vista de las negociaciones de Ginebra".

El presidente francés también precisó que hablará con el Sumo Pontífice de "las negociaciones palestinas-israelíes" por un acuerdo de paz y "también de la situación de los cristianos en Oriente". Hollande subrayó que una cuestión que le interesa "personalmente" es la Conferencia Internacional sobre el Clima que su país organizará en 2015.

El protocolo vaticano no preveía la recepción en el Palacio Apostólico de Valerie Trierweiler, su compañera y primera dama, por lo que no habría sido incluida en la delegación presidencial.

"SALIR DIGNAMENTE" DEL EMBROLLO

La todavía primera dama quiere "salir dignamente" de la situación planteada por la revelación de un romance del presidente François Hollande con una actriz, según reveló su abogada a la edición digital del diario Le Figaro.

"El presidente y mi cliente reflexionan. La decisión solo les corresponde a ellos. Es difícil para Valérie Trierweiler mantenerse serena frente a la presión mediática y política. Pero es consciente de que es precisa una clarificación", señaló la letrada Fréderique Giffard.

Posteriormente a la publicación de esas declaraciones, la radio Europe 1 afirmó que habló con la propia Trierweiler, quien señaló que Giffard ya no es su abogada y que "habla sin saber y sin haber sido encargada" de hacerlo.

En la entrevista con Le Figaro, la abogada indicó que su clienta no está "haciendo comedia" con sus problemas nerviosos, que la mantienen en la residencia oficial de La Lanterne, junto al palacio de Versalles, a las afueras de París.

Fue allí adonde se trasladó el pasado sábado, tras abandonar el hospital parisiense donde había sido ingresada ocho días antes coincidiendo con la publicación en la revista "Closer" de que su pareja mantenía un romance con la actriz Julie Gayet.