POLÍTICA
06/05/2014 09:25 CEST | Actualizado 06/05/2014 11:29 CEST

Rajoy vende una visión "bastante realista" frente a los planteamientos "cenizos y tristes"

EFE

Después de vender el cambio de la situación de España, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha pasado también a la etapa de arrogarse en público los buenos datos macroeconómicos que salen de La Moncloa.

En una entrevista en la Cadena Ser, ha defendido este martes que su “discurso” sobre la situación económica en España es “bastante realista” y ha reivindicado que se ha producido un “cambio de tendencia” y que el país está “mejor” que hace un año.

“No se puede ser un optimista absurdo, pero tampoco tener un planteamiento triste o cenizo porque no corresponde con la realidad”, ha manifestado. “Soy el responsable de todas las decisiones del Gobierno y de los resultados”, ha subrayado el también presidente del Partido Popular.

El jefe del Ejecutivo ha llegado con un buen dato bajo el brazo: el paro registrado se redujo en abril en 111.565 personas. Esto le ha llevado a mostrarse “animado y esperanzado”. Y ahí ha entrado en la gran promesa que ha reactivado el Gobierno de que acabará la legislatura con menos desempleados que cuando llegó a La Moncloa a finales de 2011.

Rajoy ha insistido en que para juzgar su labor hay que tener en cuenta la herencia que recibió. (Sí, ha vuelto la teoría de la herencia). El presidente ha pintado con ‘negro goyesco’ aquellos días. “Cuando llegamos al Gobierno estábamos en recesión, había amenaza de rescate, la mayor parte de las administraciones y las empresas no se podían financiar…”

Pero ahora, ha continuado, “las cosas han cambiado” y hay “crecimiento positivo”, la prima de riesgo está en un nivel razonable”, ha mejorado la inversión y “se ha producido un cambio de tendencia”. Después del país que se encontró en la "quiebra" se ha llegado al "cambio de tendencia".

El presidente apunta directo: "No es lo mismo tener un punto de partida que otro punto de partida".

LOS (NO) PLANES DEL GOBIERNO

Pero la vida política va más allá de la economía. El presidente del Gobierno ha revelado además que no tiene la intención de retirar el polémico y criticado anteproyecto de la ley del aborto. El presidente ha insistido en que está dispuesto a dialogar, pero nada de dar marcha atrás en su aprobación.

Tampoco tiene intención de retirar la concertina en la valla de Melilla, un dispositivo que, ha destacado, se instaló ya en 2005.

Mirando al futuro aparece también el problema de "gran envergadura" de Cataluña. Rajoy tampoco mueve su posición de apelar al "diálogo" y al "sentido común", pero sin moverse ni un ápice de la "legalidad". El presidente ha dicho que no es contrario a la reforma de la Constitución -ha recordado que ha estado a favor de los dos cambios en la Carta Manga, pero ha afirmado que quiera hacerlo debe decir lo que quiere y no plantearse en "abstracto".

Y lo dice Rajoy.