POLÍTICA
15/12/2014 21:50 CET | Actualizado 30/12/2014 11:11 CET

Madrid, de trofeo del PP a batalla abierta salpicada por la corrupción

Han pasado tres años y medio. Sólo tres años y medio desde que Esperanza Aguirre revalidaba su mayoría absoluta al frente de la Comunidad de Madrid y Alberto Ruiz Gallardón hacía lo propio en el Ayuntamiento de la capital. En la cena navideña del PP de Madrid que se celebra en la noche de este lunes, el recuerdo de la época dorada del partido se mezcla con los nervios por el futuro. En la sala, Mariano Rajoy, el presidente del Gobierno, que probablemente ya tenga en la cabeza los nombres de los cabeza de lista para Ayuntamiento y Comunidad, aunque no los revele.

Madrid ha sido un símbolo del poder conservador durante dos décadas. La joya de la corona. El PP gobierna en en el Ayuntamiento desde 1991 y en la Comunidad desde 1995, y su poder autonómico no fue interrumpido ni cuando PSOE e IU sumaron más diputados, ya que dos socialistas se negaron a investir a Rafael Simancas y pusieron a Aguirre en camino hacia la mayoría absoluta (el famoso 'tamayazo').

Mayo de 2015 es otro cantar. El Partido Popular teme la pérdida de ambas plazas. Gallardón ha dejado la primera línea de la política y Esperanza Aguirre se muestra dispuesta a ser alcaldesa de Madrid pese a que está tocada por los escándalos de corrupción que han anegado el PP madrileño, incluyendo al que fuera su número dos, Francisco Granados. Nada se sabe a ciencia cierta sobre la identidad de los candidatos del Partido Popular, ya que la decisión en ese partido no se toma por primarias, sino que es personalísima y corresponde exclusivamente a Mariano Rajoy.

En las antípodas ideológicas, pujantes ante un desplome del bipartidismo que vaticinan todas las encuestas, Podemos no tiene aún decidida ni su estructura como partido en Madrid, ni mucho menos sus candidatos. La formación que dirige Pablo Iglesias ha renunciado a presentarse a las muncipales como Podemos y prefiere participar en una plataforma conjunta, mientras que para las autonómicas sí ha anunciado que concurrirá con una lista propia.

PSOE, Izquierda Unida y UPyD sí tienen candidatos, aunque dos de los aspirantes a la Comunidad, Tomás Gómez (PSM-PSOE) y Tania Sánchez (IU) se han visto salpicados por escándalos de corrupción en los municipios en los que han desarrollado su actividad política. Ciudadanos (C's) ha anunciado que quiere presentarse, pero no ha desvelado aún sus cabeza de lista.

Estos es lo que sabemos de los candidatos (o posibles candidatos) y sus expectativas electorales:

PP: PENDIENTES DEL DEDO PRESIDENCIAL

Un sondeo publicado por el diario ABC daba la voz de alarma este otoño. El PP tendrá que despedirse de la mayoría absoluta que, hasta ahora, ha sido su forma de gobernar en el Ayuntamiento y Comunidad.

Los nervios están a flor de piel en la calle Génova (donde conviven la dirección nacional del PP y la de Madrid) y en los últimos meses se han sucedido los movimientos de cara a una candidatura. Ignacio González, presidente de la Comunidad tras la dimisión de Aguirre, ha dicho que quiere ser el cabeza de lista de cara a las autonómicas. "Si depende de mí, sí. Hay unos procesos, pero me gustaría ser candidato", dijo en junio.

Desde entonces, González ha presionado a la dirección nacional para que agilice la designación de candidatos con el argumento de que Madrid necesita referentes políticos claros. Pero a Rajoy no le gustan las prisas. Además, en el pasado ha tenido numerosos encontronazos con González, fiel escudero de Aguirre que contravino al Gobierno en asuntos como el euro por receta y criticó duramente al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.

Es en el Ayuntamiento donde hay, de momento, más políticos que optan al puesto, sobre todo tras la decisión de Ana Botella de no aspirar a la Alcaldía. Hace unos días, Aguirre ha hecho saber a los suyos que está dispuesta a ser la candidata, algo que en realidad era un secreto a voces que ella misma ha venido alimentando en los últimos meses. Pero Aguirre es la presidenta del PP de Madrid y la responsable del nombramiento de dirigentes como el hoy encarcelado Francisco Granados. Está tocada y, como González, ha criticado en público a Rajoy.

Cristina Cifuentes, la delegada del Gobierno en Madrid, podría tener opciones, aunque según diversas informaciones que citan al experto sociológico del PP, Pedro Arriola, su perfil más moderado podría desmovilizar al electorado conservador. Otros nombres han sido mencionados. Se trataría del desembarco de pesos pesados como la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, aunque pocos creen en la opción, los ministros Luis de Guindos, José Manuel García Margallo y Pío García Escudero, actual presidente del Senado y hombre fuerte del PP madrileño.

La decisión está en manos de Rajoy. Las posibilidades del PP dependen de la designación presidencial.

PSOE: ¿RESISTIRÁ TOMÁS GÓMEZ?

El PSOE tiene un problema. Se llama Tomás Gómez. El líder de los socialistas madrileños, primero un duro crítico de Pedro Sánchez y luego uno de sus bastones en el camino hacia la secretaría general del PSOE, no pasa por sus mejores momentos. La justicia ha ordenado a la Policía que investigue si él y su sucesor en el Ayuntamiento de Parla cometieron delitos de malversación de fondos y malversación con la licitación del tranvía de la ciudad. José María Fraile, íntimo amigo de Gómez, a quién sucedió, ha tenido que dimitir por el caso y fue detenido por la Policía.

Según una información del diario El Mundo, en la madrileña calle Ferraz hay una gran preocupación por que el caso estalle durante la campaña y pueda conllevar la imputación de Gómez. Todo ha sido desmentido por el PSM y el PSOE. "Cuenta con mi confianza y la confianza de la Ejecutiva federal", ha dicho Pedro Sánchez. El partido en Madrid denuncia una cacería contra su jefe de filas. Sin embargo, su peso específico como candidato también está en cuestión. En las elecciones europeas, el partido se dejó 300.000 votos.

A la alcaldía, el PSOE presenta a Antonio Miguel Carmona. Economista, tertuliano en televisión y a priori con un perfil mucho más propicio que el del candidato en 2011, Jaime Lissavetzky. Su cercanía a Gómez, por quien pone "la mano en el fuego", podría perjudicarle si cae el secretario general del PSM. Sus opciones dependen, en gran medida, del candidato del PP y de su habilidad para tender puentes con el resto de la izquierda.

IU: LA INCÓGNITA TANIA SÁNCHEZ

Nadie se salva de las sospechas de corrupción. Tania Sánchez, la candidata de Izquierda Unida a la Comunidad, tampoco. Como concejal de Rivas-Vaciamadrid refrendó junto a su padre contratos por valor de 1,2 millones de euros que fueron adjudicados a la cooperativa de su hermano.

El escándalo ha cuestionado su candidatura, que tenía proyección gracias en parte a su presencia en tertulias televisivas y en las redes sociales. Sánchez, diplomada en Educación Social y diputada autonómica, aspira a la Comunidad de Madrid. Mauricio Valiente, doctor en Derecho, se presenta en la capital.

Ambos formaron una candidatura alternativa a la de los dirigentes del partido (el coordinador regional dimitió después) y apuestan por una amplia renovación de Izquierda Unida para acercarse y converger con Podemos.

La relación sentimental de Sánchez con el líder de Podemos ha sido destacada por varios medios de comunicación, algo criticado por la política madrileña. La candidata ha criticado lo que define como "machismo", aunque no ha rehusado hablar de los proyectos de ambos y sus diferencias.

ESPERANDO A PODEMOS

Una encuesta publicada en mayo por El País, acompañada del artículo "El PP se desangra en Madrid", aseguraba que el PSOE e IU obtedrían la mayoría absoluta en el Ayuntamiento de Madrid y que el PP necesitarían los 18 escaños de UPyD para revalidar la presidencia de la Comunidad. Podemos ni aparecía en la foto.

El ejemplo ilustra bien el terreno desconocido en el que se adentra Madrid. Podemos ha irrumpido en la escena política, quitando espacio y protagonismo a casi todas las formaciones, pero su resultado en Madrid es una incógnita.

Es, junto con el PP, el único de los partidos que podría lograr un considerable número de escaños que no ha elegido a sus apuestas. En enero, el nuevo partido tendrá secretario general en la Comunidad y hasta febrero no se espera que haya candidatos. Podemos defiende no concurrir a las elecciones municipales sino sumar esfuerzos a plataformas ciudadanas, al estilo de la de Ganemos Barcelona, liderada por Ada Colau.

Sin embargo, Podemos no renuncia a que alguno de sus simpatizantes lidere la lista municipal. Mientras, sopesa la candidatura autonómica, que sí existirá, sea o no en una coalición electoral con otras formaciones.

Por el control de Podemos en Madrid competirán Jesús Montero, próximo a Pablo Iglesias, y Alicia Muñoz, líder de una corriente crítica.

Su resultado electoral es, por el momento, una incógnita que ni las encuestas se atreven a dibujar.

UPYD, ¿LA LLAVE DEL PP?

UPyD ya no tiene el protagonismo exclusivo en la defensa del fin del bipartidismo. Esa seña de identidad del partido que lidera Rosa Díez la está capitalizando Podemos, según todas las encuestas. Pero la formación magenta está muy lejos de la formación de Pablo Iglesias. Capaz de pactar tanto con el PP como con el PSOE, UPyD es vista como un posible complemento a los conservadores.

Ramón Marcos y David Ortega son los candidatos a la Comunidad y el Ayuntamiento, respectivamente. "Me presento para gobernar", ha dicho Ortega, el único que repetirá a la alcaldía respecto a los presentados por los partidos en 2011. "Al iniciarse la legislatura, tras 20 años de mayoría absoluta del PP, en el Ayuntamiento no se movía una hoja. Nadie controlaba al PP, y en la oposición se vivía muy bien", ha dicho el catedrático de Derecho Constitucional, que ahora lidera un grupo de cinco concejales.

Marcos, por su parte, esperó a que el economista Luis de Velasco anunciase que no repetiría como candidato. El abogado y diputado autonómico aspira a conseguir un resultado que le permita condicionar el nombre del inquilino del Palacio de Correos, en la madrileña Puerta del Sol.

Ciudadanos, que negoció una coalición preelectoral con UPyD, aún no ha elegido a sus candidatos.

La batalla, a falta de que se conozcan todos los candidatos y que comience el debate entre ellos, está más que abierta. La corrupción promete ser clave en la campaña electoral.