INTERNACIONAL
30/09/2015 13:14 CEST | Actualizado 01/10/2015 09:51 CEST

Putin trata de asumir el liderazgo en Siria frente a la posición de EEUU

El presidente sirio, Bashar al Al Assad, ha pedido ayuda a Rusia este miércoles para luchar contra los yihadistas y, en cuestión de horas, su homólogo ruso, Vladimir Putin, se la ha concedido. Concretamente a través de las fuerzas aéreas que Rusia tiene en el país árabe, gesto que, lejos de ser una medida sin más, resume a la perfección el papel que Rusia viene asumiendo en el conflicto sirio desde las últimas semanas: el de coger las riendas.

Mientras EEUU se centra en diseñar una nueva estrategia internacional para el país y Francia envía aviones de guerra para bombardear posiciones del Estado Islámico en Siria, Rusia se ha decidido a tomar su propio camino. Así lo ha demostrado este miércoles y así lo había manifestado Putin el pasado domingo en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, donde se erigió como un defensor de la paz.

Ante los líderes mundiales presentes en la Asamblea, Putin abogó por “unir fuerzas” y crear una “coalición similar a la que se creó para luchar contra Hitler”. Pero, eso sí, también dejó claro que para la resolución del conflicto sirio la figura de Al Assad, su fiel aliado, resulta innegociable, al menos durante las negociaciones encaminadas hacia una transición que abra una nueva etapa en el país. Ese es, básicamente, el punto clave en el que choca con buena parte de los países de Occidente, principalmente con EEUU, que no contemplan la figura del presidente sirio en ninguna negociación.

EL FUTURO DE AL ASSAD

"En el fondo Siria es un conflicto de la Guerra Fría, enfrenta a EEUU y a Rusia, que apoya al presidente sirio. Putin es leal a Al Assad, entre otras cosas, porque en Siria tiene su base naval enclavada en el puerto de Tartus, que constituye su única salida al Mediterráneo", explica Alberto Priego, profesor de Relaciones Internacionales de Comillas ICAI-ICADE.

Con todo, Rusia sí se ha mostrado a favor de que Al Assad vaya cediendo, poco a poco, el poder, como recuerda Lurdes Vidal, responsable del área Mundo Árabe y Mediterráneo del Instituto Europeo del Mediterráneo. “Sin embargo, la oposición siria difícilmente aceptará esto. Quieren a Al Assad fuera. Por su parte, Francia propone que se queden elementos de régimen en la transición, pero no el presidente sirio, algo que EEUU podría consentir para la resolución del conflicto", explica a El Huffington Post Vidal.

Sin embargo, al menos de momento, Putin defiende que la prioridad en Siria pasa ahora por combatir el yihadismo, más allá de la figura de Al Assad, y de ahí su decisión de desplegar la Fuerza Aérea rusa. Eso sí, no enviará fuerzas terrestres a la zona, algo que en ningún momento se había contemplado y que, como explica Vidal, “sería difícilmente justificable”. “¿Las despliega para proteger a Al Assad? No es tan sencillo… y obligaría a otros países a hacer lo propio. Además, tiene costes económicos y humanos, que tendría que explicar a la sociedad. Por eso tiene que seguir actuando como hasta ahora”.

Junto al despliegue aéreo, Rusia ha creado un centro de información en Bagdad, junto a Irán, Irak y Siria. Coordinará las operaciones de ataque contra Estado Islámico, con datos como el número de milicianos que integran la organización, su armamento y sus movimientos. Esto supone una prueba más de la creciente influencia de Moscú en la región.

LA POSTURA DE EEUU

Consciente de ello, EEUU trabaja ya en una nueva iniciativa en Nueva York que incluiría a Rusia e “importantes potencias regionales”, según fuentes diplomáticas citadas por la agencia Reuters. La coalición internacional liderada por Estados Unidos se encuentra estancada, tras un año de bombardeos contra puntos estratégicos en Siria que, aunque han debilitado al Estado Islámico, han sido insuficientes para frenarlo de forma contundente. De ahí que se busque una nueva estrategia en un momento en el que, además, Francia se ha decidido a bombardear enclaves yihadistas en territorio sirio.

"La medida francesa llega después de cuatro años de inacción y cuando se decide se limita a puntos determinados y en ningún caso a resolver en conflicto sirio. Se pretende que esos yihadistas de origen francés no puedan volver a Francia y atentar allí y, también, incrementar la popularidad de Hollande. Se lanza de hecho un mensaje de autonomía estratégica que viene a decir: 'nosotros actuamos cuando queremos, no cuando diga Estados Unidos'", apunta Vidal.

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La situación en Siria

Mientras los líderes internacionales deciden cómo gestionar la crisis siria, las cifras que deja el conflicto son desgarradoras. Han muerto más de 200.000 personas y la guerra, que dura ya más de cuatro años, ha dejado, de momento, más de 3,8 millones de refugiados. Es una de las peores crisis desde la II Guerra Mundial y, como prueban los hechos, la paz parece lejana.

“No hay una solución fácil para Siria”, defiende la responsable del área Mundo Árabe y Mediterráneo del Instituto Europeo del Mediterráneo. Esto mismo cree Alberto Priego, que aporta un dato esencial: “Es una guerra de todos contra todos: de los leales a Al Assad, los kurdos, el Estado Islámico y los rebeldes sirios moderados”. Por eso, en opinión de este experto en Relaciones Internacionales, básico para el país será “estabilizar la zona e identificar quiénes pueden formar parte realmente de un Gobierno de transición”.

Con todo, pensar en una transición aún parece un paso lejano. De momento falta por ver cómo reaccionan el resto de países occidentales a la medida anunciada por Putin este miércoles y si, finalmente, surge una estrategia común que encamine el conflicto hacia el final.

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