POLÍTICA
18/02/2018 10:14 CET | Actualizado 18/02/2018 10:14 CET

El PP y las últimas revelaciones de corrupción: "Duelen", “¡¿cómo no nos van a hacer daño?!", "la estrategia del calamar"...

Así se toma el partido las últimas ‘cantadas’ sobre el PP en la Comunidad Valenciana y Madrid.

EFE

Periodista: ¿Está usted en condiciones de afirmar que el PP en Madrid y en Valencia no se financió ilegalmente de manera paralela? ¿Está en condiciones de afirmar que no existió?

Rafael Hernando (PP): Yo soy afiliado por Almería. Muchas gracias.

Así terminaba el portavoz del PP en el Congreso su habitual rueda de prensa tras la Junta de Portavoces. Y en esas pocas palabras contenía la sensación que recorre al Partido Popular en los últimos días tras escuchar las declaraciones en la Audiencia Nacional por Gürtel de Ricardo Costa, Pablo Crespo, El Bigotes y Francisco Correa y por Púnica de Francisco Granados.

Ante la Justicia se han contado los tan escalofriantes como berlanguianos testimonios de corrupción, de pagos en negro de empresarios para financiar el PP. Y la guinda la ha puesto el 'ex número dos' del PP madrileño apuntando directamente a la actual presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, al decir que conocía esa caja B. Y, además, afirmando que Esperanza Aguirre pagó con dinero público campañas paralelas en las elecciones de 2007 y 2011.

No son sitios grises para el PP precisamente. Madrid y la Comunidad Valenciana fueron sus dos grandes buques autonómicos durante la época del socialista José Luis Rodríguez Zapatero en La Moncloa. Esperanza Aguirre y Francisco Camps eran los arietes institucionales de Rajoy para hacer oposición al PSOE. Sus grandes músculos electorales en una época débil del PP, los principales agentes de empleo para los cargos populares. Aquellos famosos ejemplos de gestión.

Hoy, en cambio, son su peor pesadilla. El sueño se volvió en un cuento de terror. Todo ello en mitad de un clima de competencia feroz por el voto de centro-derecha, con un Ciudadanos al alza en las encuestas, que le está arrebatando al PP su bandera de la lucha contra los nacionalistas y encima se presenta como una marca limpia.

"No es agradable, pero hay confianza en Cifuentes"

La indignación y la preocupación se adueña de muchos miembros del PP por esta cuestión, según apuntan a El HuffPost diversas fuentes populares. El nombre de Granados provoca sarpullidos en la calle Génova. Fuentes de la dirección del Partido Popular dibujan este panorama: "La estrategia de Granados era predecible, intentar apuntar a otros, cuanto más arriba mejor. Una estrategia de defensa, la del calamar".

Las mismas fuentes añaden: "Granados no despierta ninguna simpatía en las filas internas, se dedicaba a sentar cátedra sobre honorabilidad cuando hacía lo que hacía". En Génova reconocen que "no es agradable" lo que está pasando "pero hay confianza en Cifuentes". Asimismo, señalan que esperan superar el coste electoral que puede tener esto y recuerdan que este año no hay ningún tipo de comicios.

EFE

Y es que esta cuestión salpica a Cifuentes, uno de los valores en alza en el PP que suena hasta para la sucesión de Mariano Rajoy y que es uno de sus grandes activos electorales de cara a las autonómicas del año que viene.

La presidenta de la Comunidad de Madrid salió rápidamente a desmentir de manera tajante esta cuestión y ya ha avanzado que presentará una querella contra Granados. "Mentiroso, mezquino y miserable". De esta manera ha tachado la política a su antiguo compañero de partido, que llegó incluso ante el juez a declarar que la presidenta mantenía una relación con Ignacio González.

"El tema de la corrupción me da pereza, ¿no os cansáis de preguntar?", comenta un cargo del PP de Madrid cuando se le interroga en privado sobre las declaraciones de Granados. Pero, acto seguido, se confiesa: "¡¿Cómo no nos va a hacer daño electoralmente?! Muchísimo".

Y además muchos en el PP se muestran enfadados porque Granados no haya presentado "ni una sola prueba" para verter esas acusaciones sobre Cifuentes. "No es serio", dicen fuentes populares madrileñas, que también se quejan de la "atención mediática" de este caso "comparada con la de los ERE de Andalucía", cuyo juicio se desarrolla estos días en Sevilla. "Vendemos tan mal en el PP nuestras noticias...", añaden las fuentes.

Se lamenta un veterano dirigente conservador de esta comunidad: "No quiero que me pongan la cara colorada en la calle mis vecinos". Esta fuente muy próxima a Esperanza Aguirre -otra salpicada por el 'granadino' ventilador-, dice que a la expresidenta no le gusta hablar de este tema ("y tampoco le preguntamos"). "Por lo que la conozco, estará dolida y hundida", ilustra.

Asimismo, varios de los preguntados se quejan de que estas declaraciones y casos ocultan los avances económicos del Gobierno. Es el gran arma electoral que quieren vender los populares de cara al próximo ciclo electoral. "Rajoy ha creado 500.000 puestos de trabajo al año. Y en España eso no es noticia... si fuera en otros países europeos...", comenta otro popular.

"Personalmente, a personajes como estos, con millones de euros de imposible justificación, no les creo una palabra", sostiene un diputado del PP en el Congreso, que intenta desviar la conversación hacia las sombras sobre la financiación de Ciudadanos que está alimentando su partido.

"Duele"

Confiesa entonces: "No es agradable observar que personas que estuvieron este partido se han aprovechado de esta situación para hacer negocios particulares ilegales". "Duele", añade, pero dice que en el grupo tienen la "conciencia tranquila" porque se les ha expulsado cuando se han conocido los "chanchullos". Lo que muchos repiten también es que en la anterior legislatura se aprobaron muchas medidas para acabar con este tipo de prácticas.

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En el Congreso y en el Senado se libra estos días una dura batalla entre el Partido Popular y Cs. Mariano Rajoy ha decidido que los suyos vayan directamente contra los naranjas después de las últimas encuestas. El tema para lanzarse al cuello: la financiación.

En el Senado están desfilando antiguos afiliados de Cs que están dando una dura versión del partido. Miembros de una Plataforma de antiguos militantes de Ciudadanos han asegurado este jueves en la comisión de investigación de la financiación de los partidos en el Senado que conocen varios casos en los que la campaña del partido para las elecciones autonómicas y locales de 2015 fue financiada con dinero de los candidatos, que compraban los primeros puestos de la lista.

"Después de eso, los de Ciudadanos huelen bastante mal", añaden fuentes parlamentarias del PP: "Jamás habíamos oído algo como subastar los puestos en las listas electorales y devolver lo recaudado con dinero público". Los populares intentarán tapar el tema de la corrupción y el avance electoral naranja con esta cuestión.

El "y tú más" nunca se ha ido de la política española.

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