INTERNACIONAL
23/04/2018 10:00 CEST | Actualizado 23/04/2018 10:09 CEST

Continúa la tensión en Nicaragua tras la derogación de una reforma que no convence

Las protestas han dejado, al menos, 27 muertos y más de 100 heridos en cinco días.

Oswaldo Rivas / Reuters

La tensión está presente este lunes en Nicaragua después de que el Gobierno de Daniel Ortega derogara una reforma de la seguridad social que ha hecho detonar protestas con el resultado de, al menos, 27 muertos y más de 100 heridos en cinco días, así como saqueos a comercios y daños a la propiedad pública.

Grupos de estudiantes permanecen atrincherados en la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli), en Managua, colocando barricadas de piedras con pedazos de rótulos publicitarios y llantas quemadas.

"No queremos la política sandinista orteguista", ha asegurado un universitario a Efe, que ha omitido su nombre por seguridad, mientras caminaba deprisa para apoyar a sus compañeros que, a escasos metros, pedían refuerzos para ahuyentar a agentes antidisturbios que se aproximaban.

Políticos opositores aseguraron por su parte que "la seguridad social ya no es el tema, sino la libertad de expresión, la corrupción, y tantos otros", como ha dicho la presidenta del Frente Amplio por la Democracia (FAD), Violeta Granera.

La presidenta del FAD, integrado por dirigentes de la antigua principal fuerza opositora de Nicaragua, sostuvo que la situación de Nicaragua "únicamente tiene dos salidas: que renuncie (Ortega) a la presidencia o que llame a elecciones libres, transparentes y competitivas, de inmediato".

"Los heridos continúan y los muchachos siguen presos"

"Lo que hizo hoy Ortega no cambia la situación de Nicaragua, los heridos continúan, los muchachos siguen presos, hay más de 25 muertos, más de 100 entre desaparecidos y detenidos, siguen las demandas por la justicia, por el derecho a hablar", ha afirmado por su lado a Efe la dirigente del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Margarita Vijil.

Oswaldo Rivas / Reuters

La principal cúpula del país, el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), mantiene la convocatoria, lanzada el pasado viernes, de una gran movilización mañana en la capital "por la paz y el diálogo".

Otras problemáticas

Aunque la reforma a la seguridad social "creó está situación dramática", como reconocía este domingo Ortega en una alocución, muchos manifestantes han dicho que salieron a las calles también para reclamar por otras problemáticas, como los ataques a la libertad de expresión y prensa, los supuestos fraudes electorales y el actuar impune de la Policía.

"Estamos revocando, o sea, cancelando y poniendo a un lado la resolución anterior (de reforma de la seguridad social) que sirvió como detonante para que se iniciara esta situación", ha dicho Ortega, en una transmisión televisiva en vivo desde su vivienda en Managua.

Jorge Cabrera / Reuters

Pero también ha advertido de que su Gobierno no va a "permitir que aquí se imponga el caos, el crimen, el saqueo" y que con el respaldo de la ley y las instituciones actuará "con la firmeza correspondiente".

La inmensa mayoría de los nicaragüenses "está condenando estos hechos y está respaldando las acciones que tomamos para restablecer el orden y la estabilidad", ha asegurado el mandatario.

Ortega también ha reprochado a la Cosep que haya puestos condiciones a un diálogo con el Gobierno, como el cese de la represión o la liberación de los detenidos, aunque insistió en la necesidad de establecer las conversaciones bilaterales.

El sábado, en su primera alocución nacional desde que estalló la crisis, Ortega señaló a "pequeños grupos de la oposición" por destrucción, robos y saqueo.

Saqueos y compras masivas

En las redes sociales los usuarios imágenes que mostraban a miembros de la Juventud Sandinista, grupos afines al Gobierno y policías cometiendo los actos vandálicos.

Este domingo la jornada ha estado dominada por saqueos, a lo que se sumó la compra masiva de víveres y gasolina por parte de la población, y pronto se vio la escasez, incluso en los cajeros automáticos.

Jorge Cabrera / Reuters

La desesperación de los nicaragüenses se ha dado en un ambiente similar a una guerra, con calles atravesadas por barricadas, el humo de llantas que habían sido quemadas, cenizas de las banderas del oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), y figuras de hierro llamadas "árboles de la vida", representativos de los gustos de la familia presidencial, tumbadas.

La iglesia Católica ha hecho público su abierto respaldo a los manifestantes y ofreció sus templos como refugios en medio del aplauso de sus feligreses. El Gobierno ha anunciado este domingo la suspensión mañana de las clases en todos los niveles.

Después de la derogación de las medidas por parte de Ortega, los nicaragüenses reaccionaron con comentarios en las redes sociales y muchos volvieron a las calles, lo que supone un punto y seguido con aires de incertidumbre.

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