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02/11/2013 09:59 CET | Actualizado 02/01/2014 11:12 CET

¿El fútbol es cultura?

Generalmente entendemos el fútbol como algo que provoca expectación, es decir, como algo que genera espectáculo. No se trata de un aspecto desdeñable, pues por ello el fútbol, al encarnar las más profundas emociones y sentimientos, transforma este espectáculo en una fuerza en sí misma.

«En el fútbol yo he aprendido mucho más sobre la condición humana y sobre la ética de los hombres que en casi ningún otro lugar»

(A. Camus)

Generalmente entendemos el fútbol como algo que provoca expectación, es decir, como algo que genera espectáculo. Y muy probablemente sea este uno de sus principales componentes, incluso uno de sus principales fines. No se trata, ni mucho menos, de un aspecto desdeñable, pues por ello el fútbol, al encarnar las más profundas emociones y sentimientos humanos, transforma este espectáculo en una fuerza en sí misma, capaz incluso de articular socialmente y generar comportamientos comunes.

Pero, ¿es el fútbol cultura? En tanto en cuanto este deporte aglutina un conjunto de saberes, creencias y modelos de conducta social, el fútbol sí es cultura. Por ello, no solo es espectáculo, sino que posee unos valores sociales y culturales vinculados.

Como señalaba el escritor Javier Marías, «el fútbol es la recuperación semanal de la infancia»; y también es temor y temblor, dramaticidad y zozobra, una mezcla de sentimentalidad y salvajismo, una escuela de comportamiento y nostalgia, y la escenificación de la épica al alcance de todo el mundo. Y vemos el fútbol como lo que seguramente es, en el fondo, para millones de aficionados: un interminable desfile de héroes, villanos, figurantes y gestas, un espectáculo que quizá merezca la pena tomarse en serio. (Sobre Salvajes y sentimentales. Letras de fútbol).

El fútbol se siente como algo propio; un sentimiento que en ocasiones trasciende a los seguidores habituales y llega a que gran parte de la sociedad lo perciba como un patrimonio. Así sucede en España, tanto por los triunfos de la selección, como por contar con una de las mejores ligas del mundo, con los equipos más conocidos internacionalmente.

Ilustración: @MoxParadox.

También posee una fuerza y una influencia social difícil calcular. Es un vehículo idóneo para transmitir valores positivos. Tanto es así que Iker Casillas y Xavi Hernández recibieron el Premio Príncipe de Asturias del Deporte, no solo porque «han conseguido los títulos más importantes con sus clubes y la Selección Española, sino por ser un ejemplo de juego limpio que es admirado por todos. Juntos han mostrado una actitud conciliadora que ha limado las tradicionales diferencias entre jugadores y aficiones». (Fundación Príncipe de Asturias).

Por otro lado, la difusión cultural futbolística recae casi en su totalidad sobre los periodistas deportivos, quienes la llevan a cabo usando su principal herramienta de trabajo: la palabra, el lenguaje, sin duda uno de los patrimonios culturales más importantes en la actualidad.

El español es un valor internacional que cuenta con casi 500 millones de hablantes en todo el mundo, es lengua oficial en 22 países y estudios consideran que representa un activo incluso cuantificable económicamente.

En el contexto deportivo, el lenguaje es un aspecto fundamental derivado del fútbol. Existe un lenguaje propio del fútbol que identifica a sus seguidores. Pero también el fútbol genera lenguaje a través de creaciones léxicas y sintácticas que suponen verdaderas aportaciones al idioma.

«Hay que olvidarse de los tópicos de que el periodismo deportivo empobrece la lengua y de que los periodistas deportivos no prestan atención al idioma. El periodismo deportivo muestra su preocupación por el buen uso del idioma con la exaltación de la relación entre cultura y deporte y también mediante cuestiones de orientación, reflexión y formación especializada». (VII Seminario Internacional de Lengua y Periodismo «El español en el periodismo deportivo»).

Existe también una corriente de literatura futbolística, profesionales y medios de comunicación que, a través de sus textos, han llevado el fútbol a otro nivel cultural. Nos referimos a plumas como las de Jorge Valdano, John Carling, Javier Marías, Benjamín Prado o Enric Sopena y revistas como Líbero o Panenka.

Conscientes del poder del fútbol como generador de valores y transmisor cultural, en Fundéu BBVA, junto a la LigaBBVA, hemos puesto en marcha la Liga BBVA del Español Urgente, una iniciativa que une idioma y fútbol para promover el buen uso del lenguaje en la información periodística.

Con este proyecto queremos poner al servicio de los periodistas deportivos y aficionados en general recomendaciones y herramientas lingüísticas para promover el buen uso del español en la redacción de noticias.

Cada semana, la Liga BBVA del Español Urgente difunde una recomendación sobre el buen uso de algún término, giro o expresión; una crónica lingüística que, en un tono más literario, repasa curiosidades y anécdotas del lenguaje del fútbol, y la llamada Jugada lingüística que retoma, en un formato gráfico que recuerda una pizarra de entrenador, algunas recomendaciones para un buen uso del español.

Asimismo, organizaremos reuniones y encuentros con periodistas en los que se debatirá sobre diversos aspectos del lenguaje del deporte en los medios de comunicación.

Si quieres consultar los contenidos, puedes acceder desde la pestaña Fundéu BBVA de la web de la Liga BBVA.

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