Gabriel Zucman, economista: "Es en gran medida un mito que los ricos se vayan cuando se les suben los impuestos. El término más preciso sería 'propaganda'"
La promesa del nuevo alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, de gravar a los ricos, está acaparando titulares en Estados Unidos.
Este jueves, Zohran Mamdani hizo un anuncio que ha acaparado titulares en los medios de comunicación. El alcalde electo de la ciudad de Nueva York anunció una nueva propuesta fiscal dirigida a personas adineradas que poseen segundas residencias en la ciudad. Tal y como él mismo ha anunciado, el impuesto en cuestión gravará viviendas de lujo valoradas en más de 5 millones de dólares y tiene la intención de recaudar unos 500 millones.
La medida ha dividido a los expertos. Algunos creen que es una buena forma de recaudar ingresos de los más ricos, pero otros argumentan que es una solución limitada que podría acarrear importantes consecuencias en el mercado inmobiliario.
En declaraciones a Business Insider, Gabriel Zucman, profesor de la escuela de Economía de París, se opone a la medida de Mamdani. Cree que "expulsará a los propietarios de la ciudad de Nueva York". "En gran medida, es un mito. De hecho, el término más preciso es propaganda", opina.
"Se ha realizado mucho trabajo, estudios empíricos cuidadosos que explotan la variación fiscal, aumentos o recortes de impuestos, y [viendo] cómo esto se correlaciona con la migración", añade. "La conclusión abrumadora es que no es el caso de que absolutamente nadie se vaya.", concluye.
Por su parte, Emily Eisner, directora ejecutiva del Instituto de Política (FPI), que tiene el objetivo principal de fortalecer la economía del estado de Nueva York (EE.UU.), cree en los beneficios del nuevo impuesto. "Recaudará ingresos muy necesarios de los propietarios adinerados que no residen en la ciudad", asegura. "Este es un paso importante para construir un código fiscal que refleje la inmensa riqueza de la ciudad y que pueda financiar inversiones profundas en su fuerza laboral, vivienda e infraestructuras de transporte.".
No obstante, Nicole Gelinas, investigadora principal en el Manhattan Institute y colaboradora de The New York Times, asegura a Business Insider, que es "una idea engañosa para gravar a los ricos, esencialmente como una estrategia de marketing mientras el presupuesto estatal sigue estancado". Para ella, una "mejor opción" sería "desalentar suavemente mantener una casa o un apartamento desocupado".
Por último, James Whelan, presidente de la Junta Inmobiliaria de Nueva York, muestra preocupación por "un impacto económico más amplio". "Este impuesto anual debilitará la economía en general de la ciudad. Su impacto llegará mucho más allá de un pequeño grupo de propietarios", alertó en su conversación con el periódico. "No aumentará la cantidad de ingresos esperada, pero eliminará miles de empleos en la construcción, reducirá el valor de las propiedades y aumentará los costes para los neoyorquinos".