La Audiencia de Alicante da vía libre a Frisby España para abrir en Madrid y Barcelona: la justicia dice que 850.000 colombianos en España son "un sector minúsculo" para proteger la marca colombiana
El pleito legal se resolverá de manera definitiva por medio de la Oficina de Propiedad Intelectual de la UE.

Frisby Colombia es una icónica cadena de restaurantes de pollo frito. La empresa fue fundada hace 48 años en el país latinoamericano, concretamente en la ciudad de Pereira. Hace aproximadamente un año se hizo viral la disputa legal que inició la compañía en contra de Frisby España, una corporación europea, la cual podrá iniciar sus operaciones tras el fallo de la Audiencia de Alicante. Conforme lo informa el diario El País, a través de uno de sus más recientes artículos.
Cabe recordar que la empresa colombiana había demandado a su contraparte europea y a Charles Dupont, representante y portavoz de la organización, por infracción de derechos de propiedad intelectual y por comisión de actos de competencia desleal.
La autoridad de Alicante considera que, aunque Frisby Colombia es “notoriamente conocida en el sector público migrante colombiano en España”, los más de 850.000 colombianos que residen en territorio español son considerados por dicha administración como “un sector de la población que es minúsculo en la sociedad española”.
En este orden de ideas, Frisby España pretende poner en marcha su negocio, abriendo una red de puntos de venta en varias ciudades de nuestro país, entre las que se destacan Madrid, Barcelona, Sevilla y Málaga. Además de diversas cocinas ocultas.
A mediados del 2025, la empresa buscó una inyección de capital de hasta 1 millón de euros. Con estas expectativas, se espera contratar a un centenar de personal y prevé tener unos 1.100 comensales diarios en sus locales.
Frisby Colombia se aferra a la EUIPO
La Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), por sus siglas en inglés, es la entidad encargada de zanjar el pletito. Es por ello que Frisby Colombia espera que el órgano competente argumente que ha cumplido con la normativa mercantil europea al mantener su marca registrada, pese a no contar con restaurantes ni comercios en el espacio europeo.
Conjuntamente, la compañía sudamericana solicitó a dicho despacho la anulación de la marca española “por mala fe” y también presentó varias “pruebas respectivas de uso” de su signo en la Unión Europea. Asimismo, la empresa de origen latinoamericano emitió un comunicado mediante el que manifiesta que "el proceso legal principal no ha culminado” y que la revocatoria de las medidas cautelares “corresponde únicamente a una de las múltiples actuaciones en curso”.
