Uber Eats se suma a Glovo y renuncia a los repartidores autónomos para evitar problemas legales
La compañía de reparto toma esta medida que le permite a sus directivos sortear las consecuencias penales de incumplir la 'ley rider' en España. Es lo mismo que acabaron haciendo Glovo y Just Eat.

Y otro que cae. Uber Eats ha seguido la misma estela que Glovo o Just Eat y ha anunciado que renuncia a sus repartidores autónomos en una medida que le permitirá a sus directivos eludir las posibles consecuencias legales de operar en España incumpliendo la conocida como Ley Rider. Una normativa con el objetivo de acabar con el uso de falsos autónomos como repartidores obligando a contratarlos como asalariados.
Según ha adelantado El País, Uber Eats está pendiente de conocer la resolución de una investigación por parte de Inspección de Trabajo y la Seguridad Social que se inició en el pasado mes de julio. El mismo verano en que Glovo completó la transformación a un modelo solo de trabajadores por cuenta propia y Uber Eats se quedó sola operando en el mercado español con un modelo híbrido.
En este sentido, Just Eat ya había llegado con los deberes hechos a la entrada en vigor de la norma, en 2021, siedo la primera en cambiar de la suerte de 'triunvirato de reparto de comida' en España que conforma junto a Glovo y Uber Eats. Esta última se quedó manteniendo a una parte de autónomos -considerados falsos autónomos en virtud de la que es una de las leyes estrella del Ministerio de Trabajo de Yolanda Díaz-, pero también a asalariados.
La justificación: "Hemos acumulado una gran experiencia trabajando con empresas expertas en logística"
Asimismo, y según recoge el citado diario, los argumentos de la empresa de reparto a domicilio pasan por haber adquirido una mayor experiencia con la que operar en base a los requisitos de una norma de la que aseguran que ya estaban comprometidos con ella: "Uber Eats reafirma su compromiso con el cumplimiento de la Ley Rider; después de cuatro años en los que hemos acumulado una gran experiencia trabajando con empresas expertas en logística, y con el objetivo de fomentar un modelo sostenible a largo plazo, hemos tomado la decisión de dejar de colaborar con repartidores autónomos".
Uber Eats no se ha quedado ahí y señala que aquellos que venían operando como autónomos tendrán una alternativa laboral, al poder integrarse en otras firmas que trabajen para ellos: "Los repartidores que todavía utilizan nuestra aplicación como autónomos podrán continuar trabajando como empleados por cuenta ajena de una de nuestras flotas colaboradoras".
Uber Eats desliza que se podría "poner fin a todos los litigios pendientes"
Al mismo tiempo, desde la multinacional hacen un guiño para caminar a un escenario que despeje la amenaza judicial. Lo hacen apuntando que "manifestamos nuestro compromiso con el cumplimiento de las obligaciones que nos correspondan, así como nuestra intención de poner fin a todos los litigios pendientes y estamos a disposición de repartidores, sindicatos y el Gobierno para garantizar un proceso justo para todos".
¿Quiere decir esto que este cambio de modelo laboral evitaría una sanción económica fruto de la antes mencionada investigación de la Inspección de Trabajo? No, de hecho, en el pasado mes de diciembre El País publicó que esa multa estaba muy cerca de materializarse. Lo que sí lograrían es desactivar una denuncia por un presunto delito contra los derechos de los trabajadores que recaería sobre los máximos responsables de la firma. El propio Ministerio de Trabajo advirtió que estaban a tiempo si acababan con los autónomos.
¿Cómo han ido pasando por el aro de la 'Ley Rider' las tres grandes firmas de reparto?
- Just Eat fue la primera multinacional de reparto a domicilio que decidió adaptarse a la Ley Rider, ante la experiencia de problemas en otros países.
- Just Eat cumplió y estaba lista para operar solo con trabajadores propios cuando entró en vigor la norma.
- Glovo no lo hizo y eso provocó, además de las advertencias del Gobierno, una denuncia de Just Eat por competencia desleal que acabó siendo archivada.
- Después de que el CEO de Glovo fuese citado judicialmente, la empresa cambió el modelo en España y opera desde verano solo con repartidores contratados.
- Uber Eats ha anunciado hoy que seguirá el mismo rumbo, con la incógnita de cuál será el tiempo de adaptación.