La compañía de reparto toma esta medida que le permite a sus directivos sortear las consecuencias penales de incumplir la 'ley rider' en España. Es lo mismo que acabaron haciendo Glovo y Just Eat.
Las ssociaciones de veterinarios alertan del incremento de las ataques de perros a estos trabajadores y realizan una serie de recomendaciones a dueños y empresas.