Cómo llevar una mascarilla para que no se empañen las gafas

Puede resultar muy incómodo.

Aunque el Gobierno todavía no ha dejado claro si será obligatorio llevar mascarillas cuando termine el confinamiento, parece que su uso será generalizado. Se han repartido miles en las grandes estaciones para que los trabajadores que se reincorporan esta semana acudan más protegidos a sus puestos de traba. El Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha informado de que a partir de este viernes 17 de abril las farmacias dispondrán de grandes cantidades de este producto después de un mes de desabastecimiento.

Lo que está claro es que si se lleva, lo más importante es colocarla y retirarla correctamente. A pesar de que es un gesto sencillo, para algunas personas, como las que llevan gafas, la mascarilla puede resultar un poco incómoda. El calor que escapa por la parte superior de la mascarilla al respirar hace que inevitablemente las gafas se empañen y que sea complicado ver.

Por suerte, hay soluciones para evitarlo, pero lo primero es llevar la mascarilla lo más ajustada al rostro posible.

Lavar las gafas con agua y jabón

En un estudio publicado por una revista médica en 2011 se llegó a la conclusión de que los médicos que lavaban sus gafas con agua y jabón antes de cada cirugía conseguían evitar que sus gafas se empañaran.

La razón es que el jabón ‘rompe’ la suciedad que se acumula en la superficie de las gafas y al mismo tiempo crea una película para que el cristal se mantenga limpio. La limpieza no consigue que los cristales aguanten sin empañarse durante todo el día, pero al menos podrás llevar la mascarilla sin preocuparte por tu visión durante unas horas.

También existen sprays limpiadores para atajar esa incómoda neblina y que utilizan especialmente deportistas como los nadadores.

Doblar la parte de arriba de la mascarilla

Siempre que la mascarilla sea de tipo quirúrgico, el departamento de policía de Tokyo propone doblar la parte superior para que quede más ajustada al rostro y no se escape el calor de la respiración como se puede ver en este gif.

La parte negativa de esta opción es que el tamaño de la mascarilla se reduce, pero mientras siga cubriendo por completo la nariz y la boca, la seguridad se mantiene.

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