El Supremo pregunta al exmarido de Mónica Oltra si quiere acogerse a la ley del ‘solo sí es sí’

El Supremo pregunta al exmarido de Mónica Oltra si quiere acogerse a la ley del ‘solo sí es sí’

La Sección Segunda del Tribunal Supremo le ha dado un plazo de ocho días al condenado para adaptar su recurso.

La exvicepresidenta de la Generalitat Valenciana, Mónica Oltra
La exvicepresidenta de la Generalitat Valenciana, Mónica OltraJORGE GIL / EUROPA PRESS

La Sección Segunda del Tribunal Supremo ha ofrecido al exmarido de la exvicepresidenta de la Generalitat Valenciana, Mónica Oltra, (condenado por abusos sexuales a una menor tutelada) que adapte, si lo estima conveniente, el recurso de casación interpuesto ante este órgano a la ley conocida como del solo sí es sí.

La Ley Orgánica 10/2022, de 6 de septiembre, de garantía integral de la libertad sexual, más conocida como ley del ‘solo sí es sí’, entró en vigor el pasado mes de octubre y contempla unas horquillas de condenas que, en algunos casos, pueden resultar beneficiosas para los condenados.

De esta forma, el Supremo da un plazo de ocho días al condenado, que trabajaba en un centro de menores de la Generalitat Valenciana, para que pueda adaptar su recurso y acogerse, si lo ve adecuado, a la nueva legislación.

Los hechos se produjeron entre 2016 y 2017

Esta causa judicial tiene su origen en los abusos que Luis R., entonces marido de la exdirigente de Compromís y educador de un centro público de acogida, cometió sobre una menor de 14 años que estaba bajo su tutela a finales de 2016 y 2017.

La menor se hallaba tutelada por la Generalitat Valenciana desde que fuera declarada en situación de desamparo por resolución administrativa, y en ese centro, donde trabajaba como educador el reo, la menor, “durante determinados periodos de tiempo en el año 2016 y principios de 2017, y como consecuencia de un mal comportamiento o que no cumplía con la normativa, era castigada frecuentemente a dormir en una habitación separada”, señala la sentencia.

“En fechas que no se han concretado, pero entre dos y diez ocasiones, el reo, que desempeñaba el turno de noche en aquella época, acudía a la habitación de la menor, que le llamaba porque tenía dificultades para conciliar el sueño por sus miedos y le pedía que le hiciera un masaje, pues confiaba en el mismo”, añaden los hechos probados.

El condenado masajeaba a la chica “en la zona del cuello y la espalda y, una vez creía que se hallaba dormida, cogía la mano de la niña y se masturbaba con ella, fingiendo la menor dormir ante la vergüenza que le producía dicha situación”, agrega la sentencia.