Irene Montero, protagonista para malestar de Moncloa

Irene Montero, protagonista para malestar de Moncloa

Cargos del PSOE creen que Irene Montero daña a todo el Gobierno en su batalla con Yolanda Díaz.

Irene Montero, ministra de Igualdad, en el Congreso.
Irene Montero, ministra de Igualdad, en el Congreso.Europa Press News via Getty Images

Semana de infarto para Pedro Sánchez. Otra más. Prácticamente no hay día sin sobresaltos para el presidente. La polémica por la ley del solo sí es sí no cesa, la crisis de Melilla ha puesto al ministro del Interior en una situación muy delicada, los nombramientos de Campo y Díez al Tribunal Constitucional provocaron un terremoto político y hay normas paralizadas por discrepancias con Unidas Podemos. “Los ánimos están calientes”, reconoció la vicepresidenta Teresa Ribera, prácticamente a la carrera en los pasillos del Congreso.

En Moncloa dan por descontada la batalla con el PP y el resto de formaciones de la oposición, en el marco de esta larguísima campaña electoral, pero la preocupación en el ala socialista del Ejecutivo va a más por los movimientos del núcleo duro de Unidas Podemos, que desestabilizan la acción de todo el Consejo de Ministros.

Para destacados socialistas, “el problema” radica en que Montero ya está de campaña e intenta opacar con sus duras intervenciones y polémicas a la vicepresidenta Yolanda Díaz

El miércoles, el enfado del PSOE fue enorme por el ataque de Irene Montero contra el PP, partido al que acusó de promover “la cultura de la violación”. “Precisamente ella, que ha sufrido esta agresividad verbal, no debería jugar con esto”, se quejó Patxi López, el portavoz del grupo socialista. Aunque no fue el único choque con la ministra. La semana ya empezó con un revés de Montero al PSOE por la ley Trans, aunque luego templaron los ánimos sobre una de las cuestiones que mayor tensión interna está generando.

Para destacados socialistas, “el problema” radica en que Montero ya está de campaña e intenta opacar con sus duras intervenciones y polémicas a la vicepresidenta Yolanda Díaz, cuya relación con Unidas Podemos es cada vez más difícil. “Y en su batalla con Yolanda está haciendo daño al propio Gobierno”, según las fuentes consultadas, adelantadas por El HuffPost. “Estamos ante la lucha por el liderazgo a la izquierda del PSOE con Pablo Iglesias también como protagonista”, interpretan desde las filas populares.

Uno por uno, prácticamente todos los ministros tuvieron que responder estos días a la pregunta de si existe algún riesgo de que el Gobierno de coalición se rompa. “Ninguno”, zanjó Félix Bolaños. Nadia Calviño llegaba a suspirar ante los medios. “Por supuesto que no”, dijo, no sin lamentar que le preguntan por ello prácticamente a diario. Ribera fue algo más abierta: “Los ánimos están calientes y hay quien se encarga de calentarlos todavía más”.

La percepción entre los socialistas es que Unidas Podemos lo pone difícil. ¿Como para romper el Ejecutivo antes de las elecciones de mayo? En Moncloa creen que no, pero esperan empezar 2023 con menos ruido

Para el Ejecutivo, el nuevo año marcará un punto de inflexión y su deseo es que las polémicas poco a poco queden olvidadas, tal y como publicó este diario. Pero “Unidas Podemos tiene que ayudar”, y la percepción entre dirigentes socialistas es que lo está poniendo difícil. ¿Tanto como para romper el Ejecutivo antes de las elecciones autonómicas y locales de mayo? En Moncloa aseguran que no pero trasladan que es importante comenzar 2023 con menos ruido interno.

El remate para Sánchez vino de la mano de uno de sus barones territoriales. “Mejor le hubiera ido a España y al PSOE” con Javier Fernández en lugar de Sánchez, afirmó Javier Lambán, provocando la cólera de Ferraz, que le llamó al orden. Por dos veces tuvo que rectificar. Primero, solo horas después de decirlo, a través de Twitter. Al día siguiente convocó a los medios de comunicación: “Mis declaraciones fueron inoportunas y desafortunadas”.

“Joder qué tropa”, dijo Mariano Rajoy ante los suyos, en el convulso 2008. Puede que Sánchez piense ahora algo parecido, incapaz de zafarse de las polémicas que afectan al Ejecutivo y de las críticas de algunos de sus barones. Si bien, las encuestas siguen advirtiendo de que el PSOE ha recortado posiciones a un PP que ya no sube tanto, hasta el punto de no poder sumar con Vox según algunos estudios. Y el presidente ya ha dejado claro que pretende resistir y dar la batalla, a pesar de una nueva semana negra.