INTERNACIONAL
18/01/2021 13:48 CET

La ministra de pesca británica no leyó el acuerdo de Brexit porque estaba liada… y el lío viene ahora

Los pescadores reportan pérdidas de un millón de libras al día por los retrasos en la exportación por culpa de la burocracia del Brexit.

OLI SCARFF/AFP via Getty Images
Un pescador, en el puerto de Whitby (Inglaterra) el 4 de enero de 2021. 

Los pescadores británicos viven desde hace días una “tormenta perfecta” llamada Brexit. 2021 ha sido (por fin) el año en que Reino Unido se ha separado oficialmente de la Unión Europea. Y aunque muchos sectores, entre ellos el pesquero, defendieron esta separación como una buena noticia, ahora no les hace tanta gracia.

Se calcula que, desde el 1 de enero, la industria pesquera británica ha estado perdiendo un millón de libras al día (más de 1,1 millones de euros) por los retrasos en la exportación, debidos a la cantidad de papeleo y burocracia necesarios para poder vender pescado a países europeos (ahora que Reino Unido ya no forma parte de la UE).

Los pescadores están “furiosos”, y más después de que la subsecretaria de Estado de Ganadería y Pesca, Victoria Prentis, haya reconocido que no se leyó el acuerdo comercial alcanzado el 24 de diciembre porque estaba “muy ocupada” con las preparaciones navideñas de su pueblo. 

El miércoles pasado, durante una comisión en la Cámara de los Lores, preguntaron a Prentis si no se quedó boquiabierta al ver el acuerdo el mismo día de Nochebuena. Ella respondió: “No, el acuerdo llegó cuando todos estábamos muy ocupados con la Navidad, en mi caso, organizando la ruta local del Belén”.

El primer ministro británico, Boris Johnson, ha asegurado que mantiene su confianza puesta en Prentis, mientras que la oposición del Partido Nacional Escocés (SNP) ha pedido su dimisión. 

Prentis admitió que “las cosas ahora están complicadas” con las exportaciones, pero que su equipo estaba “trabajando duro” para resolver la cuestión. 

Esta es la cantidad de documentos necesarios para las exportaciones de pesca: en la tabla de la izquierda, los requisitos para miembros de la UE; en la de la derecha, para países con acuerdos de libre comercio, como Canadá y, ahora, Reino Unido. 

Mientras los pescadores amenazan con tirar el pescado podrido sin vender frente a la residencia de Boris Johnson, el Gobierno británico trata de calmar los ánimos y ha prometido compensaciones, a la espera de poder resolver el tema del papeleo. No obstante, la encargada de Pesca ya ha empezado a rebajar las expectativas.

“Hemos soñado demasiado”

“Creo que el acuerdo es bueno para Reino Unido en términos de pesca, pero también es cierto que, como industria, a veces hemos soñado demasiado y hay que decir que en algunos casos no conseguimos todo lo que pedimos”, señaló Prentis cuando reconoció que no leyó el texto del acuerdo hasta después de Navidad. 

Otros colegas suyos están incluso menos preocupados que ella. En plena polémica por las pérdidas del sector pesquero, el diputado conservador Jacob Rees-Mogg quitó hierro al asunto y animó a quedarse con ‘el lado bueno’: que “los peces están ahora más contentos” porque son británicos, según él.

Hemos recuperado a nuestros peces. Ahora son peces británicos, y están mejor y son más felices por ello

“El Gobierno está tratando de resolver la cuestión cuanto antes, pero la clave es que hemos recuperado a nuestros peces. Ahora son peces británicos, y están mejor y son más felices por ello”, dijo Rees-Mogg la semana pasada durante una sesión en el Parlamento

El presidente de la Cámara de los Comunes, el laborista Lindsay Hoyle, tuvo que intervenir para aclarar que “obviamente, de esto no tenemos evidencia”.

Photo gallery Las cosas de Boris Johnson See Gallery

EL HUFFPOST PARA HUE