Trump reconoce que su mandato ha terminado y promete una transición "ordenada"

Trump reconoce que su mandato ha terminado y promete una transición "ordenada"

Dos meses después de las elecciones y tras el mortal intento de asonada de ayer, asume al fin su derrota.

Donald Trump se marcha de su rueda de prensa en la Casa Blanca, el pasado 5 de noviembre.Evan Vucci / ASSOCIATED PRESS

Se acabó. El presidente saliente estadounidense, Donald Trump, ha aceptado este jueves que su Presidencia será de un solo mandato y prometió una “transición ordenada”, después de que el Congreso ratificara la victoria electoral del mandatario electo Joe Biden. Lo ha hecho pasados dos meses de la confirmación de su derrota -que sigue sin reconocer expresamente- y tras el mortal intento de asonada de ayer. Y no ha dudado, de nuevo, en reiterar su “total desacuerdo” con el relevo en la Casa Blanca, pues insiste en el fraude de los comicios.

“A pesar de que estoy totalmente en desacuerdo con el resultado de las elecciones, y los hechos están de mi lado, sin embargo, habrá una transición ordenada el 20 de enero”, ha afirmado Trump en un comunicado distribuido en Twitter por uno de sus principales asesores, Dan Scavino, toda vez que el magnate tiene bloqueadas sus cuentas tanto de Twitter como de Facebook por difundir bulos sobre los comicios y, sobre todo, por su justificación del asalto al Capitolio por parte de sus simpatizantes.

“Siempre he dicho que continuaríamos nuestra lucha para asegurar que solo se contaban los votos legales. ¡Aunque esto representa el fin del mejor primer mandato en la historia presidencial, solo es el comienzo de nuestra lucha para hacer a Estados Unidos grande de nuevo!”, añade, echando mano de nuevo de su lema electoral y recurriendo, como le gusta, a las mayúsculas.

¡Aunque esto representa el fin del mejor primer mandato en la historia presidencial, solo es el comienzo de nuestra lucha para hacer a Estados Unidos grande de nuevo!

El comunicado, como era de esperar conociendo a Trump, no incluye ni una frase en la que diga “ok, he perdido, Biden me ha vencido”, porque lleva semanas diciéndole a sus fieles -más de 75 millones de votantes, que no es cualquier cosa- que “nunca” haría eso. No obstante, sí que asume que pasa al reducido club de presidentes estadounidenses incapaces de revalidad la confianza de los ciudadanos tras cuatro años de legislatura y que se deberá ir de la Casa Blanca el 20 de enero, día de la jura del demócrata.

Ratificado

Su mensaje llegó minutos después de que el Congreso de EE.UU. ratificara la victoria del presidente electo, Joe Biden, en un gesto normalmente ceremonial que derivó en uno de los días más oscuros de la historia de Estados Unidos. El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, que presidía la sesión, declaró en la sesión que la ratificación del Congreso debía considerarse “suficiente” para aceptar la elección de Biden.

Pence puso así fin a una sesión que comenzó a primera hora de la tarde del miércoles y quedó interrumpida por el extraordinario asalto al Capitolio de los seguidores del presidente Donald Trump, un asedio que duró casi cuatro horas y se saldó con cuatro muertos, 14 policías heridos y al menos 52 detenidos.

Unas dos horas después de que las autoridades consiguieran despejar el Capitolio y sus inmediaciones, ambas cámaras del Congreso volvieron a reunirse para seguir con el proceso de ratificación del resultado de las elecciones, que ya quedó confirmado en diciembre por el órgano competente en EEUU, el Colegio Electoral.

La nueva sesión duró más de siete horas debido al debate en ambas cámaras sobre dos objeciones al resultado de las elecciones en Pensilvania y en Arizona, ambas presentadas por los aliados de Trump.

Nunca hubo ninguna perspectiva de que las objeciones presentadas en el Congreso prosperaran, puesto que cada uno de ellos debe superar una votación en el pleno y los demócratas, el partido de Biden, son mayoría en la Cámara de Representantes.

Sin embargo, Trump insistió en presionar a los legisladores y a Pence para que se arrogaran unos poderes que no les corresponden bajo la Constitución e interfirieran en la sesión.