1,5 millones de kilómetros de cable bajo el mar sostienen internet: por qué se rompen 150 veces al año y casi nunca es lo que crees
El lecho marino se ha convertido en el nuevo frente de la geopolítica.
La comunicación es un aspecto fundamental en nuestra sociedad. En primera instancia, podría parecer que la humanidad no tiene mayores carencias en este sentido, ya que actualmente la inmensa mayoría de individuos se intercomunican de manera instantánea por medio de diversas plataformas digitales haciendo uso del teléfono móvil u otros dispositivos electrónicos.
En este sentido, es pertinente señalar que el internet es fundamental para que dicho sistema comunicacional funcione correctamente. Sin embargo, recientemente se ha conocido que la infraestructura de esta red, a nivel global, es sumamente vulnerable y esto ha encendido las alarmas de diversos gobiernos. Así lo expone el diario hongkonés, South China Morning Post, a través de una de sus más recientes
La importancia del lecho marítimo
El asunto radica al fondo del mar, en el lecho marítimo, donde se ubican los cables submarinos: la columna vertebral del internet a escala mundial; a través de ellos transita cerca del 90 % de todo el tráfico del ciberespacio.
Dado el complejo panorama sociopolítico internacional, los diversos conflictos que se han desatado en todo el planeta, como la guerra en Oriente Medio, la invasión rusa a Ucrania y el desarrollo de una tecnología capaz de cortar estos cables, 17 naciones han acordado intensificar la colaboración de la defensa marítima.
De esta manera, dichos países pretenden, entre otros objetivos, proteger conjuntamente su respectivo acceso a la red. Por su parte, Tony O’Sullivan, director ejecutivo del proveedor global de servicios de internet RETN, manifiesta un parte de tranquilidad asegurando que los cortes que se han producido se han generado de manera accidental.
Asimismo, defiende que no habrá ninguna perpetuación de la infraestructura; según su perspectiva, se trata más de una forma de guerra híbrida, focalizada en el ámbito psicológico. “No tiene el mismo impacto devastador con un solo uso, pero es exactamente como un arma nuclear en el sentido de que no es el uso en sí, sino la amenaza de su uso lo que constituye el problema mayor”, sostiene.
“Se trata de generar inquietud en la población ante la amenaza de que algo pueda suceder realmente, perturbando así el funcionamiento normal de su gobierno o sistema político”, complementa.
“No veo la idea de los cortes de cable como una amenaza real. Creo que la amenaza para internet proviene más bien de la ingenuidad en el diseño de redes”, concluye.