"Abusones" fuera: los socios de Trump empiezan a levantarse ante sus caprichos
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"Abusones" fuera: los socios de Trump empiezan a levantarse ante sus caprichos

Los líderes del mundo, reunidos en el Foro de Davos, comienzan a levantar la voz ante el expansionismo de EEUU en Groenlandia. Tras la blandura general de la UE, Carney (Canadá) y Macron (Francia) se revuelven. Colonialismo, no. 

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el primer ministro de Canada, Mark Carney, el 20 de enero de 2026, en el Foro de Davos (Suiza).Getty Images

Donald Trump ha conseguido irritar a sus socios occidentales con su pretensión de hacerse con Groenlandia, "por las buenas o por las malas". Mientras bloques como la Unión Europea aún se mueven como un perezoso, sin unidad y temeroso de represalias, hay países individuales que ya se mueven: despliegan soldados en la isla ártica y hacen ejercicios para garantizar la asistencia a Dinamarca, el reino del que depende este territorio independiente. 

En el marco del Foro de Davos, el gran encuentro anual entre nieve de los líderes del mundo, se han elevado varias voces que le han dejado claro al presidente de Estados Unidos que hay límites, más allá de su propia "moralidad", como se jactó en una reciente entrevista en el New York Times. La más destacada, la del primer ministro de Canadá, Mark Carney

En su intervención, aseguró que el mundo está padeciendo "una ruptura" y no "una transición", en la que "las grandes potencias" están utilizando la "integración económica como un arma". "No se puede vivir con la mentira del beneficio mutuo a través de la integración cuando la integración se convierte en la fuente de la subordinación", dijo Carney. 

El primer ministro canadiense utilizó el ensayo The Power of the Powerless del autor checo y antiguo presidente de la República Checa, Václav Havel, para ilustrar la situación actual en la que parece que "el orden mundial basado en normas está apagándose", "los poderosos pueden hacer lo que quieren y los débiles deben sufrir". Los mensajes a Washington estaban claros, más allá de los clásicos a Pekín o Moscú. 

La alusión más clara, aún sin citar a su vecino del sur, fue cuando se refirió a la hegemonía de los fuertes, a menudo presentada como inevitable. “Hay una tendencia a apaciguar, a evitar problemas. Es un error”, avisó. Ahora que es evidente la voluntad de subyugación, y que la misma integración es convertida en arma para avasallar, el primer ministro de Canadá argumenta que hay que reaccionar de forma cooperativa. Buscar autonomía estratégica es lo normal. 

"Hay una tendencia a apaciguar, a evitar problemas. Es un error"

“Si la ley no te protege, hay que dotarse de protección (…) además de la fuerza de los valores, hay que fijarse en el valor de la fuerza”. Pero esa fuerza, esa autonomía, sólo puede ser realmente eficaz a través de una cooperación", entiende. Debería ser lo normal pero suena revolucionario en tiempos en los que Washington actúa contra el derecho internacional y trata de reventar la OTAN y desdeña el papel de la ONU, los hilos que han mantenido el mundo como lo conocemos en las últimas décadas. Y no en busca de un bien mayor, sino uno particular, propio. Colonialismo, no, gracias. 

El dedo levantado de Macron

Y luego está el presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien dijo este martes que "no hay que dejarse impresionar" y que "hay que mantener la calma" frente a las amenazas del presidente de Estados Unidos y a lo que parece el derrumbe del sistema multilateral que ha permitido mantener cierto orden en el mundo desde la Segunda Guerra Mundial.

"Hay que estar calmados, hay que mantenernos en nuestros principios, no hay que bajar los ojos, no hay que ceder a la ley del más fuerte ni a una técnica de intimidación", declaró a su salida del auditorio en el que momentos antes se había dirigido a los líderes que participan en el Foro.

En una atropellada caminata por los pasillos del Centro de Congresos donde se celebra esta cumbre de líderes, perseguido por decenas de periodistas, Macron señaló que "hay que defender nuestros intereses, de Francia y de los europeos, y también nuestros principios y la paz".

Preguntado sobre si todavía se puede considerar a Trump "un aliado" cuando cada día lanza amenazas contra Europa, Macron señaló: "Le corresponde a él dar la respuesta, aunque en efecto no es un comportamiento que corresponde a esa calificación". El mandatario francés reconoció que la OTAN "es una instancia debilitada si no somos coherentes".

"Preferimos el respeto a los abusones"

Más tarde, ante el auditorio, dio el mejor titular: "Preferimos el respeto a los abusones", dijo Macron. "Y preferimos el Estado de derecho a la brutalidad". Su discurso se produjo después de que Trump amenazara con aranceles enormes al vino y el champán franceses (200% más) y publicara mensajes privados de Macron, una inusual violación de la discreción diplomática.

Trump ya había prometido el sábado implementar una oleada de aranceles crecientes a partir del 1 de febrero sobre varios aliados europeos, incluida Francia, hasta que se le permita a Estados Unidos adquirir Groenlandia, una medida que importantes estados de la UE denunciaron como chantaje.

La "incesante acumulación" de nuevos aranceles por parte de Washington es "fundamentalmente inaceptable", declaró Macron en Davos, "más aún cuando se utilizan como palanca contra la soberanía territorial".

"Un amigo"

Más suave fue la presidenta de la Comisión Europa, Ursula von der Leyen, quien prometió una respuesta "firme, unida y proporcionada" a las amenazas y chantajes trumpistas y exhortó Europa "a acelerar el impulso para ser independiente". "Consideramos al pueblo de Estados Unidos no solo como aliado, sino como amigo. Y arrastrarnos a una peligrosa espiral descendente solo ayudaría a los adversarios que ambos estamos tan comprometidos en mantener fuera de nuestro panorama estratégico. Nuestra respuesta será firme, unida y proporcional", dijo Von der Leyen.

Recordó el acuerdo comercial alcanzado por Washington y Bruselas en julio pasado y recalcó que "tanto en política como en los negocios, un acuerdo es un acuerdo".

La presidenta de la Comisión, no obstante, mantuvo tendida la mano a EEUU al asegurar que Europa está "plenamente comprometida y comparte los objetivos de Estados Unidos" en materia de seguridad en el Ártico, que sólo puede lograrse "de forma conjunta".

En la misma línea de abogar por la cooperación a la vez que por demostrar firmeza, Macron llamó a mantener la calma, pero dijo que los europeos no deberían dudar en aplicar el mecanismo anticoerción cuando no son respetados y a "no aceptar pasivamente la ley del más fuerte".

Ese mecanismo, conocido como "bazuca comercial" y que aún no ha sido estrenado, data de finales de 2023 y abriría la puerta a la UE para aplicar contra Washington una amplia gama de sanciones, entre ellas la imposición de tarifas aduaneras a productos de ese país, así como restricciones en el acceso a licitaciones públicas europeas.

Francia se enfrenta junto a Dinamarca, Finlandia, Suecia, Alemania, Países Bajos, Noruega y el Reino Unido a aranceles de hasta el 25 % por enviar militares a Groenlandia, y del 200 % sobre vinos y champanes franceses por la negativa del mandatario galo de entrar en la Junta de Paz para Gaza ideada por el republicano.

El presidente de EEUU, Donald Trump, habla con la prensa antes de abordar el Air Force One para partir hacia Washington, en el Aeropuerto Internacional de Palm Beach (Florida), el 19 de enero de 2026.Kevin Lamarque / Reuters

Ojo, avisa EEUU

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, advirtió este lunes a la Unión Europea contra una posible imposición de aranceles, como se debate. "Creo que sería muy insensato", declaró Bessent a los periodistas también en Davos, donde explicó que Trump quiere controlar este territorio autónomo danés del Ártico porque lo considera un "activo estratégico". "No vamos a externalizar nuestra seguridad hemisférica a nadie", agregó.

Cuando se le preguntó sobre el mensaje de Trump al primer ministro de Noruega, en el que parecía relacionar su presión sobre Groenlandia con el hecho de no haber ganado el Premio Nobel de la Paz, Bessent respondió: "No sé nada sobre la carta del presidente a Noruega".

"Creo que es una completa tontería que el presidente vaya a hacer esto por el Premio Nobel", añadió.

A la espera de Trump

Las crecientes tensiones en torno a Groenlandia y las amenazas de una profundización de la guerra comercial entre Estados Unidos y Europa hicieron temblar a los inversores mundiales el martes, mientras las acciones en Wall Street caían.

Trump se enorgullece de aumentar la presión para intentar negociar desde una posición de fuerza. Salía de Washington el martes, aniversario de su investidura, rumbo al Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, un foro que le ofrece la oportunidad de calmar las tensiones con la misma rapidez con la que las avivó.

Pero los líderes europeos -que se atrincheran y prometen defender a Dinamarca y su control sobre la semiautónoma Groenlandia- pueden estar intentando con el mismo ahínco afrontar un momento extraordinario con una muestra de su férrea determinación. Eso podría perjudicar las posibilidades de que Trump encuentre una solución rápida a la crisis. El líder de Groenlandia insistió en el respeto a su integridad territorial y afirmó que el derecho internacional "no es un juego".

Trump hizo una aparición inusual en la sala de prensa de la Casa Blanca y habló extensamente mientras las acciones caían. Al preguntársele hasta dónde estaría dispuesto a llegar para adquirir Groenlandia, Trump se limitó a decir: "Ya lo sabrán". En cierto momento, también se refirió erróneamente a Groenlandia como Islandia.

Aun así, el presidente predijo que podría haber un acuerdo en ciernes. "Creo que llegaremos a un acuerdo que complacerá tanto a la OTAN como a nosotros", afirmó, sin dar más detalles.

Trump afirmó que le había alentado el aumento del gasto militar de la OTAN, pero también menospreció la alianza, afirmando que otros miembros podrían no proteger los intereses de Washington. El presidente sugirió que los miembros de la OTAN esperan que Estados Unidos los rescate, pero "realmente dudo que ellos nos ayuden".

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