Por favor, habilita JavaScript para ver los comentarios de Disqus.
Al menos 11 muertos y 46 heridos: segundo gran ataque ruso en Kiev en vísperas de la cumbre de la OTAN

Al menos 11 muertos y 46 heridos: segundo gran ataque ruso en Kiev en vísperas de la cumbre de la OTAN

Los líderes atlantistas impulsarán desde Turquía millones para industria militar de Ucrania, con Trump en retirada. Zeleski avisa de nuevas andanadas graves, especialmente en la capital y contra objetivos civiles. 

Automóviles y garajes de residentes arden tras ataques con misiles y drones rusos en Kiev (Ucrania), el 6 de julio de 2026.
Automóviles y garajes de residentes arden tras ataques con misiles y drones rusos en Kiev (Ucrania), el 6 de julio de 2026.Valentyn Ogirenko / REUTERS

Al menos 11 personas han muerto en la madrugada de este lunes y otras 46 han resultado heridas en otro gran ataque ruso contra Kiev, la capital de Ucrania, según un balance provisional publicado por el alcalde de la ciudad, Vitali Klichkó. Es la segunda gran andanada del Kremlin en apenas una semana. 

El regidor ha informado de daños materiales en tres distritos de la capital. Según el primer edil, varios bloques de viviendas han sufrido desperfectos e incendios debido al ataque ruso. Los servicios de rescate han tenido que sacar de los inmuebles afectados a algunos de sus residentes, entre ellos niños.

El canal de Telegram de la Fuerza Aérea había informado durante la madrugada de drones y misiles rusos dirigiéndose hacia Kiev, donde se escucharon fuertes explosiones en las primeras horas del lunes.

En concreto, los de Vladimir Putin lanzaron esta madrugada 68 misiles, entre ellos 23 balísticos, y 351 drones de larga distancia, según el parte de este último ataque ruso publicado por la Fuerza Aérea ucraniana. Las defensas aéreas ucranianas derribaron 37 de los misiles y 326 drones. Ninguno de los misiles balísticos pudo ser derribado, lo que confirma la escasez ucraniana de misiles interceptores PAC-3 para sistemas Patriot de la que el presidente Volodímir Zelenski advierte a diario a sus socios.

Las defensas ucranianas tampoco pudieron interceptar ninguno de los seis misiles antibuque Zirkón y Óniks utilizados esta madrugada por Rusia para atacar Ucrania. Casi todos los misiles de crucero empleados por las fuerzas del Kremlin fueron derribados. Un total de 29 misiles y 18 drones impactaron en 34 localizaciones distintas de Ucrania no especificadas por la Fuerza Aérea.

En la víspera, el presidente ucraniano, Zelenski, señaló que Rusia preparaba un nuevo ataque masivo contra Ucrania después de que otro bombardeo de estas características matara a 30 personas en la capital ucraniana el pasado jueves. Los ataques han tenido como diana, preferentemente, objetivos civiles, lo que constituye un crimen de guerra. 

El mandatario destacó que el ataque que Rusia preparaba y acabó llevando a cabo durante esta madrugada tuviera lugar antes del comienzo de la cumbre anual de la OTAN que se celebrará mañana y pasado en Turquía.

La réplica

Poco después de este ataque, se ha sabido que Ucrania ha atacado, como respuesta, una refinería en la región rusa de Yaroslavl, a 250 kilómetros al noreste de Moscú, y dejó sin electricidad a la ciudad portuaria de Sebastopol, base de la Flota del Mar Negro rusa, en el marco de un ataque masivo de más de medio millar de drones.

Según informó este lunes el canal de Telegram independiente ruso Astra, los drones ucranianos atacaron la refinería Yarosavnefteorgsintez. La información fue confirmada por el canal ucraniano Exilenova+, que monitorea los ataques contra la retaguardia rusa. Las autoridades locales se limitaron a indicar que los dones atacaron la región, lo que causó nuevamente el bloqueo de la carretera a Moscú. El gobernador local, Mijaíl Yevraev, que publicó la noticia en su canal de MAX, el sistema de mensajería ruso, no dio detalles sobre las consecuencias del ataque.

No es la primera vez que Ucrania ataca esta instalación, una de las mayores de su tipo en Rusia; en mayo pasado la refinería se incendió tras la caída de fragmentos de drones. En la región de Leningrado fueron derribados 56 drones, según el gobernador local, Alexandr Drozdenko. "Preliminarmente hay daños a infraestructura en el polígono Luzhski, en los puertos de Ust-Luga y Visotsk (...) Paliamos las consecuencias. Según datos previos, no hubo víctimas", escribió en MAX sin ofrecer más detalles.

Por otro lado, en la anexionada Sebastopol, el ataque de hoy interrumpió el servicio eléctrico, según el gobernador de la ciudad, Mijaíl Razvozháev. El gobernador alertó que los trolebuses no darán servicio este lunes y que los servicios comunales se conectaron a líneas eléctricas de reserva.

El Ministerio de Defensa de Rusia informó esta mañana, en total, del derribo de 519 drones ucranianos de largo alcance lanzados contra 20 regiones rusas, la anexionada península de Crimea y el mar de Azov.

"En cuanto a los ataques contra infraestructuras críticas en general, y contra infraestructuras energéticas en particular, por supuesto que estos ataques contra nuestras instalaciones de infraestructura crean problemas", dijo la semana pasada Vladimir Putin en una entrevista publicada por el Kremlin. "Eso es obvio", zanjó. Era la primera vez que el presidente de la Federación reconocía el daño que están recibiendo en ese sector. 

A Turquía, en busca de ayuda

Los líderes de la OTAN se reúnen mañana y pasado en Ankara para hacer balance de sus progresos en gasto en defensa e impulsar acuerdos millonarios con la industria militar, además de garantizar un nuevo apoyo financiero a Ucrania, en un esfuerzo de los europeos por asumir más responsabilidad en la Alianza ante la presión de Estados Unidos.

"La OTAN es y siempre será una alianza transatlántica, pero debemos reequilibrarla para mejor (…). En estrecha colaboración con Estados Unidos, los aliados europeos y Canadá están asumiendo mayor responsabilidad en materia de defensa convencional en Europa", señaló esta semana desde Berlín el secretario general aliado, Mark Rutte.

Los líderes tratarán de hacer valer el compromiso del año pasado de invertir un 5 % de su PIB en defensa para 2035 frente a las insistentes críticas del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre que la senda que llevan algunos países no es creíble y pese a que Rutte le explicara la semana pasada en el Despacho Oval el acelerón en inversión con gráficos en una pizarra.

Según datos de la Alianza, de 2016 a 2026 los aliados europeos y Canadá han gastado 1,2 billones de dólares (1,05 billones de euros) adicionales en defensa, y solo en 2025 incrementaron su inversión en casi un 20 %, lo que equivale a 139.000 millones de dólares (121.650 millones de euros) adicionales.

Frente al optimismo con el que los aliados europeos aseguran afrontar esta cumbre, esta semana el embajador de EEUU ante la OTAN, Matthew G. Whitaker, advirtió de que hay que cumplir y que su país está dispuesto a dar ventaja en compras y licitaciones militares a los Estados más comprometidos.

El encuentro llega además en un momento en que los aliados europeos se ven obligados a dar un paso al frente tras el anuncio de Washington de que dejará de poner a disposición de la Alianza material fundamental en caso de ataque para centrar su atención en otros escenarios -unos huecos que se están rellenando a buen ritmo-. Es lo que se ha bautizado como OTAN 3.0: unos aliados europeos asumiendo más responsabilidad de la defensa convencional en su territorio mientras Estados Unidos permanece anclado en la Alianza pero con menos compromisos.

"La cumbre de la próxima semana se centrará en convertir el gasto adicional en capacidades operativas y en ampliar de forma significativa nuestras industrias de defensa", en palabras de Rutte.

Rutte ofrecerá esta tarde una rueda de prensa en Ankara previa a la cumbre, que dedicará su jornada del martes a una nueva edición del Foro Industrial de Defensa, en el que se esperan anuncios de acuerdos valorados en "decenas de miles de euros", según el secretario general, y resultados a nivel nacional y multinacional. Esta conferencia, a la que asistirán líderes políticos y de empresas del sector, constará de seis sesiones a puerta cerrada por la mañana y sesiones plenarias en abierto por la tarde, y se esperan acuerdos a lo largo del día en capacidades prioritarias para la OTAN: espacio y vigilancia, defensa aérea y antimisiles integrada, y capacidades de ataque.

El objetivo es impulsar la coproducción transatlántica, acelerar la implementación de la innovación, mejorar la cooperación práctica entre la OTAN y la industria y ofrecer garantías tangibles de inversión en defensa para que la disuasión siga siendo efectiva, en un momento en que la Unión Europea quiere dar prioridad a su mercado.

Mañana martes, Rutte también recibirá al presidente ucraniano, Zelenski, y tendrá lugar un consejo OTAN-Ucrania a nivel de ministros de Exteriores, y es que el apoyo a Ucrania será otro de los puntales de la cumbre: se espera que los aliados impulsen un apoyo militar para Kiev de 140.000 millones de euros en dos años, incluida la contribución de 60.000 millones de préstamo de la Unión Europea.

EEUU no aportará dinero a ese fondo que, no obstante, servirá para que los europeos y Canadá sigan comprándole armas -a través de la iniciativa PURL de la OTAN- para enviar a Ucrania, esencialmente defensas aéreas como interceptores Patriot.

Asimismo, en la noche del martes, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ofrecerá una cena de gala para los líderes y, en la mañana del miércoles, tendrá lugar la sesión de trabajo del Consejo del Atlántico Norte.

Será el momento de medir si Trump, como dijo, continúa "decepcionado" con los aliados por no apoyarle en la guerra que inició contra Irán, lo que le llevó a plantearse su asistencia a la cumbre que finalmente aceptó, dijo la semana pasada, porque Erdogan le convenció.

!
Los comentarios de esta noticia están cerrados
Rellena tu nombre y apellidos para poder comentar
completa tus datos
!
Comenta con respeto, tu opinión se publicará con nombres y apellidos