Alerta en Berlín por los planes de Putin: "Estructuras militares de nueva creación, todas orientadas al Oeste"
La dependencia europea de EEUU mantiene en vilo a numerosos países de la UE. Alemania considera fundamental prescindir de Washington para todos los asuntos relacionados con la Defensa.
Alemania vuelve a situar la seguridad en el centro del debate político. El Gobierno alemán y los responsables militares advierten de que el entorno internacional se ha vuelto más imprevisible y peligroso, y que Europa debe prepararse para una etapa en la que ya no puede dar por garantizada su estabilidad.
La alarma se intensificó tras las declaraciones del inspector general de la Bundeswehr, Carsten Breuer, quien aseguró que Rusia no solo mantiene su esfuerzo bélico en Ucrania, sino que además está reforzando su estructura militar mirando directamente hacia Occidente. Sus palabras han reactivado el debate sobre la capacidad de defensa alemana y europea.
Berlín busca más autonomía en un mundo inestable
En la reciente Cumbre Económica WELT y en las reuniones del Gobierno de coalición en Berlín, la cancillería puso sobre la mesa una idea que se repite cada vez con más frecuencia: Europa debe ganar soberanía económica y militar para no depender por completo de otras potencias.
Según expuso el Ejecutivo, el escenario internacional actual está marcado por una competencia de poder sin reglas claras, en la que participan Estados Unidos, China y Rusia. En ese contexto, Alemania y la Unión Europea buscan proteger:
- Su capacidad económica y tecnológica.
- Su autonomía energética e industrial.
- Su seguridad y capacidad de defensa.
- El mantenimiento del bienestar social.
Sin embargo, pasar de las palabras a los hechos está resultando complejo. Dentro de la coalición gobernante continúan las discrepancias sobre cómo impulsar el crecimiento económico y cómo financiar el refuerzo militar sin recurrir únicamente a más deuda.
Rusia acelera su rearme y preocupa a Alemania
El punto más inquietante llegó con la intervención del general Breuer, que describió un cambio profundo en la postura militar rusa.
Según explicó, Moscú estaría ampliando significativamente sus fuerzas armadas y creando nuevas estructuras militares que no se limitan al frente ucraniano. Parte del nuevo material y personal, indicó, estaría siendo destinado a bases y unidades permanentes orientadas hacia Europa occidental.
Entre los datos que más preocupan a los responsables alemanes destacan:
- Rusia pretende alcanzar 1,5 millones de soldados en activo
- Continúa produciendo material militar pese al desgaste del conflicto
- Parte del armamento no se envía al frente, sino que se almacena
- Se están creando nuevas estructuras militares dirigidas hacia el oeste
Breuer resumió la situación con una frase contundente: el llamado “dividendo de la paz” que Europa disfrutó tras el fin de la Guerra Fría ya se ha agotado.
Europa avanza, pero demasiado despacio
Aunque la Unión Europea ha intentado reforzar su posición global, los avances son lentos. Existen progresos en acuerdos comerciales y cooperación industrial, pero muchos proyectos clave avanzan con dificultad.
Entre los obstáculos actuales figuran:
- Retrasos en la ratificación de acuerdos comerciales estratégicos.
- Dificultades para profundizar en la integración financiera europea.
- Lentitud en la cooperación militar común.
- Dependencia de EE. UU. en defensa y de China en comercio.
Alemania, además, intenta mantener el vínculo con Washington, consciente de que la protección militar estadounidense sigue siendo esencial frente a Rusia. Sin embargo, el futuro de esa relación genera incertidumbre.
La defensa ya no es solo cosa del ejército
Otro mensaje clave lanzado por el mando militar alemán es que la seguridad no depende únicamente del ejército. La resiliencia, dijo Breuer, debe implicar a toda la sociedad y también al sector empresarial.
Entre las medidas que se consideran necesarias figuran:
- Mejor protección de infraestructuras críticas.
- Mayor cautela al publicar datos sensibles en internet.
- Implicación de empresas y reservistas en situaciones de crisis.
- Aumento de la producción estratégica en caso de emergencia.
El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, también ha defendido reforzar las capacidades de los servicios de inteligencia y mejorar la respuesta frente a amenazas híbridas como los ciberataques.
Un debate que acaba de empezar
Alemania encara ahora un debate que llevaba años evitando: cuánto invertir en defensa, hasta dónde debe llegar la autonomía europea y cómo adaptarse a un mundo más conflictivo.
La advertencia lanzada desde Berlín es clara: mientras Rusia reorganiza su maquinaria militar, Europa aún discute cómo responder. Y, según los responsables alemanes, el tiempo para reaccionar se acorta.