China se posiciona junto a Sánchez y pide a Estados Unidos "dejar de instrumentalizar el comercio"
La portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Mao Ning, ha criticado a Trump y ha asegurado que "las acciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán violan las leyes internacionales".

China ha pedido a Estados Unidos "dejar de instrumentalizar el comercio" como amenazas después de que este martes el presidente norteamericano, Donald Trump, amenazase a España de "cortar todas las relaciones" y un posible embargo por su posición ante el conflicto militar que se está produciendo en Irán. El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha negado a la Casa Blanca la utilización para ese cometido de las bases de Rota y Morón.
La posición de España en el conflicto ha despertado simpatías en diferentes puntos del mundo y algunos empiezan a manejar el mismo discurso del que ha mantenido el Gobierno en conflictos como Gaza, Ucrania, Venezuela y, ahora, Irán. En ese sentido, China se ha sumado a la crítica contra Trump y le ha apuntado a que "las acciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán violan las leyes internacionales".
Así lo ha apuntado la portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Mao Ning, en una rueda de prensa donde ha enfatizado en que "el comercio no debe instrumentalizarse ni usarse como arma" después de las permanentes amenazas de Trump y su política arancelaria.
Tras ello, Ning ha proseguido defendiendo la postura de acabar con el conflicto militar e instar a las partes implicadas a detener la guerra. "Salvaguardar la seguridad y la estabilidad en esta región va en el interés común de la comunidad internacional. China insta a todas las partes a detener de inmediato las operaciones militares, evitar una mayor escalada de tensiones y un mayor impacto en la economía mundial", ha asegurado.
Este martes el ministro de Asuntos Exteriores afirmaba en la rueda de prensa del Consejo de Ministros que España "no estaba sola" en su posición ante Irán. "Me resultan familiares esos momentos en los que nos decían que íbamos solos y luego resultó que éramos los primeros y se nos unió una mayoría", decía entonces. Ahora, China se ha sumado a promover la salvaguarda de la seguridad y otros países, como Francia, han reculado su posición afirmando que las acciones de EEUU e Irán se llevaron a cabo "al margen del derecho internacional" y que París "no puede aprobarlos".
Sánchez se ha convertido en una piedra en el zapato destructor de Trump después de haber liderado las numerosas negativas a lo largo de los últimos meses: desde la negación del aumento al 5% del gasto militar, defender el derecho internacional en Gaza o Venezuela y, ahora, rechazar el conflicto bélico en Irán.
Los apoyos a la postura española van llegando de forma rápida en un contexto donde el apoyo a la guerra iniciada por Trump en Oriente Medio tiene pocos apoyos incluso dentro de Estados Unidos e incluso el Partido Republicano. Todo ello deja un horizonte de incertidumbre en el que tanto la duración del conflicto como las propias dimensiones geopolíticas y económicas son absolutamente impredecibles.
Así lo ha apuntado este miércoles el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una comparecencia desde la Moncloa donde ha resucitado el famoso lema contra la guerra de Irak: No a la guerra. "Tenemos que prepararnos para una guerra larga y ante consecuencias desconocidas", ha dicho el líder del Ejecutivo español. Las piezas de la partida de ajedrez van colocándose poco a poco. Por el momento, una de las principales economías del mundo se han colocado con el presidente del Gobierno.
