EEUU despierta la ira de Corea del Norte y lanza sus misiles tras el "acto provocador peligroso"
"Este es un peligroso acto de provocación para llevar al extremo la aguda situación en la península coreana, que puede desencadenar un conflicto físico por un simple golpe accidental".

Corea del Norte disparó el lunes varios misiles balísticos hacia el Mar Amarillo, horas después de emitir una firme condena a los ejercicios militares conjuntos entre Corea del Sur y EEUU, que Pyongyang calificó como un "peligroso acto provocador".
Este lanzamiento marca la primera prueba de misiles balísticos desde la llegada al poder de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, lo que aumenta las tensiones en una región ya marcada por la rivalidad y el conflicto latente.
Los misiles fueron lanzados desde la provincia norcoreana de Hwanghae, alrededor de la 13:50 hora local (4:50 GMT) en dirección oeste, según dijo en un comunicado el Estado Mayor Conjunto (JCS) surcoreano, que está analizando los detalles del lanzamiento.
"Nuestro ejército mantiene una estricta vigilancia y una postura de máxima preparación, manteniendo plena coordinación con Estados Unidos y está reforzando su vigilancia", añadió el JCS. También informó de que podrían tratarse de SRBM con un alcance inferior a los 300 kilómetros.
Pionyang denuncia un "ensayo de invasión"
Las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas vetan el lanzamiento de misiles con tecnología balística y de cualquier alcance por parte de Corea del Norte. Pero estos lanzamientos se interpretan como una respuesta norcoreana a los ejercicios Freedom Shield que iniciaron este lunes Seúl y Washington, un entrenamiento anual de defensa que Pionyang denunció como un "ensayo de guerra agresivo y confrontacional".
"Este es un peligroso acto de provocación para llevar al extremo la aguda situación en la península coreana, que puede desencadenar un conflicto físico por un simple golpe accidental", señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Norte, según la agencia estatal KCNA.
En este sentido, el Ministerio de Asuntos Exteriores norcoreano condenó enérgicamente el Freedom Shield, calificándolo de un "ensayo de invasión" y una provocación que "justifica de forma suficiente" que Pionyang refuerce "indefinidamente" su disuasión de guerra nuclear, en un comunicado publicado por la agencia estatal KCNA.
Corea del Norte también acusó a Washington de utilizar estos entrenamientos como pretexto para ataques preventivos contra sus instalaciones nucleares, advirtiendo que la escalada militar podría desestabilizar aún más la península y que podría desencadenar "un conflicto físico entre ambas partes por medio de un solo disparo accidental".
El ejército surcoreano, por su parte, ha insistido en que los ejercicios conjuntos tienen como objetivo mejorar la preparación ante las amenazas de Corea del Norte. Mientras tanto, el jefe de la Fuerza Aérea de Corea del Sur, Lee Young-su, ofreció disculpas por el incidente del bombardeo accidental en Pocheon, calificándolo de "sin precedentes" y asegurando que nunca volvería a ocurrir.
Las actividades contemplan escenarios complejos, incluyendo ataques terroristas con drones y ataques cibernéticos y de interferencia en sistemas GPS, además de ejercicios prácticos en el terreno enfocados en fortalecer la capacidad operativa conjunta en diversos niveles, informó el Ministerio de Defensa a EFE. También incluyen simulaciones de guerra total en la península coreana y entrenamientos en múltiples dominios, como tierra, mar, aire, ciberespacio y espacio exterior.
