El dron ucraniano que ha derribado más de 4.000 drones iraníes en un año cuesta 5 veces menos que el blanco al que persigue
El vehículo no tripulado tiene un peso aproximado de 4 kg y cuenta con una capacidad de carga de explosivos de 500 gramos.

Uno de los grandes problemas que ha tenido que resolver Ucrania a lo largo de la guerra contra Rusia ha sido cómo enfrentarse a los baratos pero efectivos drones Shahed que Irán le ha cedido al país presidido por Vladímir Putin.
El desafío no ha residido en lograr derribar esos vehículos no tripulados sino en conseguir hacerlo de una manera que sea económicamente sostenible, es decir, sin gastar caros sistemas de defensa antiaérea.
El coste de fabricación de los drones Shahed es muy bajo en términos militares (unos 35.000 dólares de media por unidad), mientras que los misiles occidentales más económicos para acabar con ellos superaban los 200.000 dólares cada uno.
Sin embargo, la industria armamentística ucraniana ha conseguido desarrollar una solución a un coste muy inferior que el que tienen esos drones de fabricación iraní utilizados por Rusia.
Su nombre es Sting, y se trata de un dron interceptor. Tal y como informan desde el medio de comunicación británico The Times, el vehículo no tripulado tiene un peso aproximado de 4 kg y cuenta con una capacidad de carga de explosivos de 500 gramos.
Cada unidad del dron interceptor Sting cuesta entre 5.500 y 6.500 dólares
El dron interceptor es fabricado por la empresa ucraniana Wild Hornets y los datos hablan por sí solos acerca de su rendimiento. El vehículo no tripulado Sting ha acabado con más de 4.000 drones kamikaze Shahed desde que entró en servicio hace un año. Son cifras de derribos de drones iraníes que ningún otro interceptor ha logrado a lo largo de los últimos meses.
En cualquier caso, más allá de esa precisión contra los drones Shahed, lo que es todo un hito para Ucrania es que el coste de producción es muy reducido. En concreto, fabricar cada interceptor vale alrededor de 2.000 dólares. Un dron interceptor Sting completo (con controles y antenas incluidos) tiene un coste por unidad de entre 5.500 y 6.500 dólares.
Comparando esas cifras con las de los drones Shahed (35.000 dólares por unidad), el resultado es que cada dron interceptor Sting cuesta cinco veces menos que el blanco al que persigue.
