El jefe del Ejército israelí 'pasa' de Trump: niega el alto el fuego en el sur de Líbano y da a sus tropas "libertad de acción"
Eyal Zamir se salta las instrucciones de EEUU y las negociaciones de paz en curso con un discurso demoledor en el que confirma que la ocupación del sur del país se mantendrá.

El jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, Eyal Zamir, ha afirmado esta pasada noche que "no hay alto el fuego" en el sur de Líbano, donde los militares israelíes continúan desplegados y ejecutando ataques -oficialmente dirigidos al partido-milicia chií libanés Hezbolá-, y ha asegurado que sus tropas, a las que ha recordado su "libertad de acción", no saldrán de territorio libanés "hasta que se garantice la seguridad a largo plazo de las comunidades del norte" de Israel.
"En el frente de batalla, no hay alto el fuego; seguís luchando para eliminar las amenazas directas e indirectas de las comunidades del norte, desmantelar la infraestructura terrorista y localizar y abatir terroristas", ha declarado Zamir durante una visita a los soldados desplegados en la ciudad libanesa de Taibé, según ha recogido el diario The Times of Israel.
Desde allí, el líder castrense ha asegurado que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no se retirarán "hasta que se garantice la seguridad a largo plazo de las comunidades del norte" de Israel.
"La misión que nos ha encomendado el alto mando político es posicionarnos a lo largo de la línea para impedir el fuego directo contra las comunidades. Lo hemos logrado; esta es la línea en la que nos encontramos. Es posible que tengamos que permanecer en ella", ha aseverado, en referencia a la llamada "línea amarilla" que, al igual que en la Franja de Gaza, emplea el Ejército israelí para delimitar un área de operaciones de sus tropas en territorio ajeno.
Además, el jefe del Estado Mayor ha prometido que "cualquier amenaza, en cualquier lugar", contra dichas comunidades o contra las "fuerzas" israelíes, "incluso más allá de la línea amarilla y al norte del río Litani, será eliminada". "Vuestra misión y deber es actuar con libertad de acción y eliminar cualquier amenaza", ha exhortado a los militares desplegados.
Zamil ha subrayado en este sentido que, "en esta etapa", las FDI no están "avanzando más allá de la línea", pero continuarán "actuando y eliminando amenazas sin restricciones". "Las fuerzas sobre el terreno continúan operando, y no hay restricciones para destruir infraestructura y abatir terroristas", ha insistido.
Todo una incógnita
El dirigente de las Fuerzas Armadas israelíes ha difuminado así los límites temporales y geográficos de la campaña militar emprendida el pasado 2 de marzo, después de que Hezbolá lanzara proyectiles contra Israel en respuesta a la muerte del entonces líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Teherán.
En estos casi dos meses, 2.576 personas han muerto y 7.962 han resultado heridas en ataques del Ejército israelí, según las últimas cifras divulgadas por el Ministerio de Sanidad libanés.
La tregua había sido alcanzada sin que el Gobierno de Benjamin Netanyahu la quisiera, por presiones de la Casa Blanca, que no se ha pronunciado ante estas declaraciones del jefe de las FDI. Lo mismo hizo cuando, el pasado día 25, el propio primer ministro ordenaba al Ejército atacar a Hezbolá "vigorosamente" pese al alto el fuego en vigor.
Trump desea mantener la calma en el país árabe porque Irán lo reclamaba como una condición esencial para iniciar las conversaciones de paz en Pakistán, que no han dado frutos hasta ahora. Por ahora, hay violaciones puntuales pero diarias, por ambas partes, pero su la guerra abierta vuelve, la salida diplomática al conflicto con los ayatolás se puede estancar. La República Islámica siempre ha sido uno de los principales patrocinadores de Hezbolá.
