En Kiev relatan que duermen con el abrigo puesto a la luz de una vela ante los continuos ataques rusos a la red eléctrica
"Para muchos en Kiev, los cortes de calefacción y electricidad de este invierno duran días", alertan los periodistas de NPR.

Aunque Donald Trump anunció el pasado jueves que Vladímir Putin se había comprometido a no atacar Ucrania "durante una semana" por "el frío", la realidad es que los ataques rusos no se han detenido durante estos días.
De hecho, el equipo internacional de la radio pública estadounidense NPR ha publicado un artículo en el que se asegura que Rusia lleva todo el invierno lanzando ataques contra la red eléctrica ucraniana.
"Encendí esta vela en nuestra oficina de Kiev el mes pasado, después de que un largo corte de electricidad nos dejara en una fría oscuridad durante horas. Pero somos afortunados. Para muchos en Kiev, los cortes de calefacción y electricidad de este invierno duran días", se relata en el texto.
En ese sentido, los periodistas de NPR que trabajan en Ucrania han destacado que en Kiev los ucranianos "duermen con sus abrigos puestos, a veces bajo montones de mantas, envuelven a sus bebés en capas aislantes calentadas con botellas de agua caliente y reúnen a sus familias para cocinar borsch (sopa de origen ruso-ucraniano) en hornillos portátiles de leña".
El invierno más brutal de los últimos tiempos
Desde el equipo internacional de la radio pública estadounidense han subrayado que este invierno, el cuarto que se vive en Ucrania en situación de guerra, "ha sido el más brutal de los últimos tiempos, y los rusos lo han utilizado como arma atacando repetidamente la red eléctrica de Ucrania".
En esa situación de ausencia de electricidad, la luz de la vela se ha convertido en la última opción para iluminar las casas. Todo apunta a que las próximas semanas en Ucrania continuarán siendo muy duras: con intenso frío y con reiterados cortes de electricidad.
"Los ataques rusos contra la red eléctrica continúan. Uno más a primera hora del martes por la mañana. La temperatura era de -21 °C. Un nuevo mínimo", han lamentado los periodistas de NPR.
