Europa tiene un arma secreta de 200.000 millones de euros y España forma parte de los 'peces gordos' que temen usarla
Puede ser importante para que Europa tenga un papel relevante en las negociaciones de paz, pero algunos creen que podría crear el efecto contrario.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, parece estar tomando las riendas de las conversaciones sobre el fin de la guerra en Ucrania, pero la Unión Europea (UE) posee un as bajo la manga: una cantidad significativa de activos rusos congelados, valorados en unos 200.000 millones de euros, almacenados en la institución financiera Euroclear, con sede en Bruselas.
A lo largo de estos tres años de guerra, los fondos rusos en Europa han sido inmovilizados como parte de las sanciones impuestas a Moscú. Ahora, ante la exclusión de Europa en las recientes conversaciones de paz entre EEUU y Rusia, algunos países europeos barajan la posibilidad de descongelar estos activos y destinarlos a Ucrania. Esta medida, aunque drástica, podría ser una herramienta poderosa para que Europa pueda influir en las negociaciones de paz.
División en Europa
Sin embargo, la decisión de descongelar los fondos no está exenta de controversia. Por un lado, países como Estonia, Polonia, Lituania y Letonia, entre otros, insisten en que este dinero debería ser entregado a Ucrania de inmediato para fortalecer su posición en el campo de batalla y reducir la dependencia de la ayuda estadounidense.
"Tenemos 300.000 millones de euros en activos rusos congelados en Europa, y necesitamos usarlos", afirmó el ministro de Relaciones Exteriores de Estonia, Margus Tsahkna, destacando que este dinero podría reemplazar el apoyo que Estados Unidos podría retirar a Ucrania.
Por otro lado, potencias más grandes dentro de la UE, como Francia, Alemania, Italia y España, se oponen a descongelar los fondos, argumentando que esto podría socavar la influencia de la UE en las negociaciones con Rusia.
El presidente francés, Emmanuel Macron, subrayó que aunque legalmente se podría utilizar la rentabilidad generada por estos activos, sería ilegal confiscar los fondos directamente. Así, considera que mantener los activos congelados ofrece una ventaja importante para Europa en las conversaciones al final de la guerra. "Es parte de la negociación", afirmó.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y otros diplomáticos europeos señalan también que estos activos congelados deben mantenerse como palanca en las conversaciones de paz, ya que representan una herramienta estratégica para presionar a Moscú a cambio de concesiones en las futuras negociaciones.
Además, Europa ha establecido legalmente que los fondos rusos solo podrán descongelarse si Rusia accede a pagar reparaciones de posguerra a Ucrania. El objetivo es usar esta "bonanza" de 200.000 millones de euros para ayudar a financiar la reconstrucción de Ucrania, cuya recuperación podría costar hasta 486.000 millones de dólares, según estimaciones del Banco Mundial.