Europa prepara su defensa financiera: Bruselas diseña una estrategia de choque para no depender del dólar ni de los caprichos de Trump
La Comisión Europea ya ha transmitido a 'los Veintisiete' un primer borrador de un plan de acción con cinco elementos esenciales para reforzar al euro frente al dólar estadounidense.

La Unión Europea quiere alejarse de los caprichos y los desaires de Donald Trump, como se vio con los aranceles impuestos, y para ello prepara su propia defensa financiera con una estrategia 'de choque' frente al dólar y las decisiones monetarias de la Casa Blanca.
El prestigioso medio Politico se hace eco de una nota interna en el seno de la Comisión Europea sobre los planes que maneja Bruselas. En ese documento se revela un plan a largo plazo pero concreto que pasa por impedir que EEUU use el dólar como "herramienta de coerción" para lograr objetivos de política exterior.
La alternativa europea es sencilla en planteamiento y algo más completa en ejecución, el refuerzo del euro en los mercados internacionales frente al hasta ahora todopoderoso dólar, habitual moneda en las transacciones globales. Del petróleo a la deuda a largo plazo pasan por la divisa estadounidense.
De momento, los viceministros de finanzas de los 27 estados miembro conocen las bases de la propuesta de la Comisióm Europea. En declaraciones recogidas por Politico, el ejecutivo comunitario considera que la situación actual "exige una reevaluación exhaustiva de la estrategia de posicionamiento global del euro".
Así, "la UE debe actuar para aumentar su resiliencia frente a la posible instrumentalización del sistema monetario y financiero internacional". Un escenario que la Administración Trump no solo no niega sino que reconoce orgullosa.
El plan de la UE se asienta sobre 5 pilares. El primero de ellos es integrar los mercados financieros de los 27 estados miembro, una cuestión sobre la que Bruselas lleva tiempo presionando.
El segundo punto mira al exterior, una apertura de puertas para que los inversores compren más deuda de la UE recurriendo al euro. En tercer lugar, apostar por las criptomonedas denominadas en euros y no en dólares como en la actualidad.
Como cuarto punto, y también ligado a lo digital, la UE busca superar el estancamiento del euro digital, cuestión que genera reticencias en el seno comunitario. El último pilar pasaría por usar el euro para los contratos y acuerdos comerciales con países terceros, por ejemplo en Defensa, materias primas o tecnología.
