La bandera LGTBIQ+ vuelve a ondear en Stonewall y desafía a la Administración Trump
La misma fue sustituida por una de Estados Unidos el pasado lunes y ahora ambas están izadas en este icónico emplazamiento. “El colectivo LGTBIQ+ no se va a dejar intimidar”.
Está siendo una semana intensa para la ciudad de Nueva York. Una semana en la que la bandera LGTBIQ+ fue noticia el lunes… y volvió a serlo este jueves. La Administración Trump la retiró del Monumento Nacional de Stonewall, en el barrio de Greenwich Village, cuna de la lucha por los derechos del colectivo. Ahora, funcionarios de la ciudad, gobernada por los demócratas, la han vuelto a izar, en un gesto directo de desafío al presidente.
“Hemos prevalecido. Nuestra bandera representa la dignidad y los derechos humanos”, afirmó Brad Hoylman-Sigal, presidente del distrito de Manhattan donde se ubica Stonewall, tras recolocarla.
La misma había sido retirada siguiendo las directrices de un memorándum impulsado por la propia Administración de Donald Trump, en el que se buscaba “orientar sobre las políticas y procedimientos para la exhibición e izado de banderas y estandartes”. En su lugar se colocó la bandera de Estados Unidos. Ahora mismo ondean ambas al mismo tiempo.
Stonewall, símbolo global
Stonewall es un símbolo. No solo para Nueva York o para Estados Unidos, sino a nivel global. Un lugar histórico.
El 28 de junio de 1969, una redada policial en el Stonewall Inn, un local de ambiente de la zona, desencadenó varios días de protestas ciudadanas que marcaron el inicio del movimiento moderno por los derechos LGTBIQ+. Desde entonces, cada 28 de junio se conmemora el Día Internacional del Orgullo.
La reposición de la bandera no fue un acto espontáneo. Las autoridades demócratas ya habían anunciado su intención de volver a izarla, lo que congregó a cientos o miles, según los medios locales, de personas en el acto. “Así que Trump quiere quitar nuestra bandera. Adelante. Tenemos un millón más para izar”, declaró a Reuters una de las asistentes, Nichole Mallete.
La respuesta desde el Departamento del Interior no tardó en llegar. Calificaron la acción como una “maniobra política” y añadieron: “Esta puesta en escena demuestra lo totalmente incompetentes y desconectados que están los funcionarios de la ciudad de Nueva York respecto a los problemas que enfrenta la ciudad”.
El episodio es un nuevo capítulo en la ofensiva de Trump contra el colectivo. En este segundo mandato ha intensificado su agenda contra los derechos LGTBIQ+, con la firma de una docena de órdenes ejecutivas que afectan directamente a la comunidad.
Especialmente duras están siendo las medidas dirigidas contra las personas trans. Entre ellas, el veto en competiciones deportivas, las trabas para el reconocimiento de su identidad en documentos oficiales, la presión para eliminar iniciativas laborales que fomenten la diversidad y la inclusión o la retirada de libros sobre diversidad en bibliotecas públicas y académicas, entre otras.