Lo que sí y lo que no: los puntos pactados por EEUU e Irán para el alto el fuego inmediato
Control de Ormuz por las Fuerzas Armadas iraníes, levantamiento de sanciones, liberación de todos los activos congelados, pago de reparaciones... pero no Líbano, según Israel. La lista se contrae y se expande con las horas. Queda por ajustar.

Cuando faltaba hora y media para que acabase su ultimátum, ese con el que amenazaba con arrasar una civilización entera en una noche, Donald Trump dio su brazo a torcer. Esta pasada noche, el presidente de Estados Unidos accedió a la petición de dos semanas de tregua en su guerra con Irán, una propuesta hecha a través del mediador principal en esta pugna, Pakistán. Teherán se aviene. Israel, también. El alto el fuego es inmediato.
A esta hora se sabe que el viernes empezarán las negociaciones en serio para poner fin al conflicto de forma permanente, tras 40 días de bombardeos. Serán en Islamabad, la capital paquistaní. Y será sobre una lista de propuestas hechas por Teherán y que Washington había rechazado anteriormente. La Casa Blanca lo vende como una victoria, pero su presión ya era un signo de nervios y de angustia y el hecho de que haya dado marcha atrás a su plan de arrasar incluso con infraestructuras civiles (un crimen de guerra) y que lo haga sobre el articulado propuesto por su adversario lo que demuestra es, por contra, debilidad.
El régimen de los ayatolás lo ve como una capitulación de sus archienemigos, una "humillante retirada", cuando ahora se aceptan cosas que, de hecho, se usaron por EEUU e Israel como argumentos para iniciar la operación Furia Épica. Esto es, estamos hablando ahora sobre cosas que el 28 de febrero sirvieron para encender la mecha.
Pero vamos a quedarnos con lo bueno. Hoy callarán las armas, se organizarán los equipos y se empezarán a ordenar ideas sobre las que hablar. ¿Pero cuáles son los puntos acordados en concreto, esa "base viable sobre la cual negociar", en palabras del propio Trump?
"Recibimos una propuesta de 10 puntos de Irán y creemos que es una base viable para negociar", informó el mandatario norteamericano en la publicación en Truth Social en la que anunció la decisión de suspender "la fuerza destructiva que se iba a enviar esta noche a Irán". Poco después de la admisión de Trump de que se consideraría el plan iraní, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de la República Islámica dio a conocer los detalles del mismo a través de la agencia semioficial Mehr, insistiendo en que Teherán había logrado que Trump se retractara de su "retórica anti-iraní".
La aceptación llega dos semanas después de que Irán rechazara un plan de 15 puntos de EEUU, que incluía condiciones como el desmantelamiento del programa de enriquecimiento de uranio y la renuncia al desarrollo de misiles balísticos.
Teherán no desaprovechó ninguna ocasión para ridiculizar la propuesta de Washington, acusando a la Casa Blanca de estar "negociando consigo misma" y burlándose de las proclamas de Trump de que había logrado "un cambio de régimen". "Trump finalmente ha logrado su sueño de cambio de régimen pero en el ámbito marítimo de la región", ha ironizado el jefe del Comité de Seguridad Nacional del Parlamento, Ebrahim Azizi, refiriéndose al nuevo esquema que Irán propuso en ese momento para controlar el estrecho de Ormuz como si se tratara de un canal y no de una vía marítima internacional.
Ormuz, la clave
Según la lista de deseos que Teherán hizo llegar a Washington a través de Islamabad, la propuesta es que el paso a través del importante punto, por el que transita 20% del petróleo y el gas del planeta, se tramite “en coordinación con las fuerzas armadas iraníes”.
La admisión de esta condición consolidaría una ventajosa posición económica y geopolítica que ya Irán ha venido ensayando durante el actual conflicto, permitiendo un cruce selectivo a buques y cargamentos específicos, bien sea en virtud de alianzas políticas o mediante el pago por parte de las navieras.
De momento, el canciller iraní, Abás Araqchi, ha asegurado un "tránsito seguro" por la región durante las dos semanas que dure el alto el fuego. Los mercados petroleros han respondido de inmediato, con un desplome del precio del barril que parece tranquilizar las preocupaciones de muchos países. Hemos vuelto a precios de antes de marzo, al inicio del conflicto.
Un funcionario regional declaró que el plan presentado por Teherán implica que Irán y Omán (el otro país por cuyas aguas territoriales transcurre el estrecho) cobrarán tasas a los barcos que lo atraviesen.
Irán empleará los recursos que deriven de la aplicación de esa tarifa a su propia reconstrucción luego de la guerra. Se desconoce el destino que Mascate dará a sus fondos.
Omán fue mediador en conversaciones previas al inicio de las hostilidades y fue el único país del golfo Pérsico que no recibió ataques por parte de Irán durante el conflicto.
A primera hora de esta mañana, Donald Trump ha asegurado que su Gobierno ayudará a gestionar el "tráfico acumulado" en Ormuz. En un mensaje publicado en sus redes sociales, el mandatario reafirmó que habrá "muchas acciones positivas" y que se "hará mucho dinero", sin concretar cómo actuará su Administración en el estrecho de forma más concreta ni explicar esas acciones.
Tras el anuncio de un acuerdo de cese de hostilidades con Irán, Teherán aseguró que durante las dos próximas semanas habrá "paso seguro" a través de Ormuz en coordinación con el Ejército de la República Islámica. "Un gran día para la paz mundial", empezó Trump en su mensaje.
El mandatario insistió en que podrán hacer acopio de "todo tipo de suministros" y que EEUU se "quedará por ahí" para asegurarse de que "todo va bien", de nuevo sin especificar a qué se refiere.
Fin de la guerra el Eje de la Resistencia: ¿Y Hezbolá?
Irán no sólo ha pedido que terminen las hostilidades dirigidas a su territorio, sino también “contra todos los elementos del Eje de la Resistencia”. Esto incluiría a Hezbolá en el Líbano, Kataeb Hezbolá en Irak, los rebeldes hutíes de Yemen y, si se aplica en sentido estricto a todas las milicias apoyadas por Irán, también a Hamás en Gaza. Todos son grupos muy debilitados en este momento, en buena parte por las andanadas en contra del Gobierno de Israel, que los atacó en paralelo a sus agresiones por el genocidio en Gaza, iniciado en 2023.
De momento, Israel ha aceptado plegarse al alto el fuego, según reportan medios locales y también de acuerdo con las declaraciones de un funcionario de la Casa Blanca que le declaró bajo condición de anonimato a la agencia Associated Press. El primer ministro, Benjamin Netanyahu, sostuvo que el país apoyaba la decisión de Trump de suspender los ataques contra Irán, pero aclaró que el alto el fuego no incluye al Líbano, según medios israelíes. Es una de las grandes dudas en este momento.
Además, no está del todo claro si Tel Aviv estaría dispuesto a permitir el funcionamiento de milicias que en otro momento ha definido como "amenazas existenciales" y, menos aún, en el caso libanés, cuando ha emprendido una operación terrestre y ha mostrado su disposición a crear una zona de amortiguación en el sur del país, o sea, a quedarse ocupando unos 30 o 40 kilómetros hasta el río Litani para dar supuestamente seguridad a sus vecinos del norte.
Retirada de las fuerzas de EEUU
Teherán también exige la retirada "de las fuerzas de combate estadounidenses de todas las bases y puntos de despliegue en la región". El alcance de esa solicitud no está totalmente claro, porque queda por definir lo que Irán entiende como "fuerzas de combate".
Si se refiere a las tropas asignadas a las numerosas bases que EEUU ha establecido durante décadas en el Golfo Pérsico, eso dejaría desguarnecidos a los Estados socios de Washington, que dependen de la protección de estas fuerzas como garantía de estabilidad para explotar sus ricas reservas de gas y petróleo.
Si se trata de las tropas desplegadas en la gigantesca preparación que el Pentágono desplazó al golfo, la negociación podría ser más viable y menos lesiva para los intereses de los aliados de Estados Unidos en la región.
Compensación por daños
No está claro si Irán aceptará resarcirse a través del cobro de una tasa por el paso a través del estrecho de Ormuz o si espera de los Estados que abrieron la guerra el pasado 28 de febrero, Israel y Estados Unidos, "el pago íntegro de los daños" sufridos, "según estimaciones", como reza el decálogo propuesto por su Consejo Supremo de Seguridad Nacional.
El mecanismo para ese cálculo y la disposición misma de antagonistas históricos a reparar las afectaciones son dudas que persisten, más allá de las declaraciones iniciales de Trump sobre acuerdos en "casi todos los puntos en disputa".
En su mensaje en redes de esta mañana, Trump ha añadido que el republicano valoró que Irán ya puede empezar su "proceso de reconstrucción" y que esta nueva etapa en la región podría devenir en la "edad dorada de Oriente Medio".
Sanciones y activos
El régimen de sanciones primarias y secundarias a Irán se ha ido históricamente flexibilizado o endurecido, de acuerdo con las circunstancias geopolíticas del momento, pero ha sido un punto de honor para Gobiernos estadounidenses de cualquier signo. Lo mismo aplica para los fondos y propiedades de Irán congelados, que ahora Teherán espera recuperar a través de las negociaciones para una paz duradera en la región.
Ambas restricciones han sido una forma de presionar a Irán para que acepte supervisión y limitaciones a su programa nuclear, como las inspecciones periódicas por parte del Organismo Internacional de Energía Atómica.
¿Enriquecimiento de uranio? También
De considerar el despliegue de tropas terrestres para confiscar los 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60% en poder de Irán, Trump podría pasar a considerar "viable" un plan que incluye reconocer el derecho de la República Islámica seguir desarrollando su programa nuclear.
De acuerdo con AP, esta condición apareció en la versión en persa del plan de 10 puntos que Teherán compartió con medios locales, pero no en los papeles en inglés que revisaron tanto el mediador Pakistán como la propia Casa Blanca.
Retractarse en este punto sería probablemente el precio más caro que Trump tendrá que pagar por unas amenazas que escandalizaron incluso a aliados y dieron herramientas a sus detractores, como sus promesas de "desatar el infierno" y acabar con "toda una civilización".
Pese a que la principal baza de EEUU e Israel para este ataque es que, supuestamente, los ayatolás tenían ya uranio como para crear en días una bomba atómica, ninguno de los agresores ha presentado nunca en estos 40 días una prueba sobre ello y los datos de inteligencia occidentales, incluyendo la norteamericana, justamente negaban esos avances.

Esto no se repite
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán quiere que los compromisos que se alcancen en un eventual acuerdo de paz se conviertan en garantías permanentes, a través de una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Queda por verse si el más cercano aliado de Estados Unidos en Oriente Medio, Israel, estaría dispuesto a que se refrendara un compromiso de este tenor.
Una fuente con conocimiento de la situación que conversó con la agencia AP reveló que hay preocupación en el Gobierno del primer ministro Netanyahu, pues Tel Aviv esperaba lograr más en las negociaciones para poner fin a las hostilidades.
Una cosa queda clara: no va a ser una negociación fácil y quedan por delante dos semanas extremadamente complicadas. El riesgo de una recaída es formidable.
