Olivier Blanchard, economista: "Es difícil no ver un escenario donde el petróleo se mantenga muy alto durante mucho tiempo; los datos apuntan a 150 o 200 dólares por barril"
Global
Global

Olivier Blanchard, economista: "Es difícil no ver un escenario donde el petróleo se mantenga muy alto durante mucho tiempo; los datos apuntan a 150 o 200 dólares por barril"

Cuanto más se alargue la inestabilidad, más probabilidades hay de que esto ocurra.

Barriles de petróleo en ChinaGetty Images

Las tensiones geopolíticas y los problemas en el transporte de crudo están alimentando el temor a una nueva escalada del petróleo. Para el economista Olivier Blanchard, el escenario que se dibuja en el mercado energético no invita al optimismo: si los problemas de suministro se prolongan, el precio del barril podría mantenerse muy elevado durante un periodo largo de tiempo.

Según explica, los datos actuales del mercado hacen difícil descartar una subida mucho mayor de la que se observa hoy. En su opinión, el petróleo podría situarse en un rango de entre 150 y 200 dólares por barril, muy por encima de los niveles actuales, que rondan los 100 dólares.

Un mercado bajo presión

El principal motivo de preocupación es el impacto que está teniendo el conflicto en Oriente Próximo sobre el transporte de crudo. El estrecho de Ormuz, uno de los puntos más sensibles del comercio energético mundial, se ha convertido en el epicentro del problema.

Este paso marítimo es clave para el flujo global de petróleo y cualquier interrupción tiene consecuencias inmediatas en el mercado. Analistas de JPMorgan calculan que las dificultades actuales en el tráfico marítimo podrían provocar un déficit de hasta 16 millones de barriles diarios, una cifra enorme para el equilibrio entre oferta y demanda.

Blanchard advierte de que la situación podría prolongarse. Incluso si la guerra terminara formalmente, sostiene que es probable que Irán continúe amenazando a los barcos que atraviesen la zona durante algún tiempo, lo que mantendría la incertidumbre en el suministro.

Cuando la demanda apenas se reduce

Uno de los factores que más preocupa a los economistas es la naturaleza del mercado petrolero. A diferencia de otros productos, la demanda de petróleo reacciona muy poco a las subidas de precio.

En términos económicos, el consumo es poco elástico: incluso con precios más altos, países y empresas siguen necesitando combustible para transporte, industria o generación de energía. Cuando la oferta disminuye y la demanda apenas se ajusta, el resultado suele ser una fuerte escalada de precios.

Por eso, según Blanchard, los actuales niveles del mercado podrían no reflejar todavía el verdadero impacto del déficit de suministro.

Medidas para contener el impacto

Ante esta situación, algunos gobiernos y organismos internacionales han empezado a estudiar medidas para aliviar la presión sobre los precios.

La Agencia Internacional de la Energía anunció que liberará 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas con el objetivo de estabilizar el mercado. La institución describió la crisis actual como la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado petrolero mundial.

Además de utilizar reservas, también se barajan otras medidas como controles a las exportaciones o cambios regulatorios que faciliten el transporte marítimo.

Señales contradictorias desde Washington

En Estados Unidos, el secretario de Energía, Chris Wright, ha intentado rebajar el alarmismo. En una entrevista reciente señaló que considera poco probable que el petróleo alcance los 200 dólares por barril, aunque evitó descartarlo por completo.

El responsable energético también apuntó que la Marina estadounidense podría comenzar a escoltar barcos en el Estrecho de Ormuz para garantizar la seguridad del tráfico marítimo.

En un contexto tan volátil, los expertos coinciden en que el futuro del petróleo dependerá en gran medida de la evolución del conflicto y de la seguridad en una de las rutas energéticas más importantes del planeta.

Más de Global

Comentar:
comentar / ver comentarios